América Latina
QUITO (Reuters) - El secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo el viernes que existe un "buen ambiente" para que Ecuador y Colombia reestablezcan sus relaciones y superen la crisis desatada por el control y soberanía de su frontera común.
Insulza libra una cruzada diplomática para acercar a Quito y Bogotá, que se enfrascaron en la disputa después que militares colombianos bombardearon sin autorización un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano para matar al líder del movimiento, Raúl Reyes, junto con otras 24 personas.
A pesar de los constantes roces entre ambas partes, Insulza se mostró confiado de conseguir aplacar la crisis, aunque se abstuvo de precisar una fecha en la que Quito podría anunciar el reestablecimiento de las relaciones formales que rompió en la cúspide de la crisis por la violación territorial.
"Yo creo que hay un buen ambiente para ir mejorando la situación y yo aspiro que culmine en la reanudación de las relaciones (entre ambos países)," dijo Insulza tras mantener una reunión privada con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en Quito.
El diplomático no precisó las condiciones para el acercamiento.
Insulza aseguró que durante sus encuentros con Correa y el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, se manifestó una voluntad mutua para cerrar la disputa.
"No es que se hayan comprometido, yo creo que el presidente de Ecuador fue muy claro en sus declaraciones en el sentido de que no iba a continuar con la polémica. Creo que Colombia está en la misma disposición," dijo Insulza a periodistas.
"Espero que eso ocurra y veremos en los próximos días como van las cosas," agregó.
Quito y Bogotá han protagonizado desde el ataque una seguidilla de acusaciones respecto a la supuesta permisividad y fracaso de cada gobierno para combatir a las FARC en sus respectivos territorios.
Uribe acusó a su homólogo ecuatoriano de haber desautorizado a sus fuerzas armadas a realizar operaciones para repeler a las FARC en su territorio.
Ecuador calificó la acusación como "ridícula y temeraria" y acusó a Colombia de pretender desestabilizar a Correa, por lo que presentó una nueva queja ante la OEA.
Ecuador y Colombia comparten una frontera de unos 600 kilómetros, que se ha convertido en escenario de operaciones de grupos irregulares.
(Por Alexandra Valecia; Editada por Juana Casas)
Terra/Reuters