América Latina
SANTIAGO (Reuters) - La quema de una imagen de la Virgen en la Catedral de Santiago de Chile provocó el viernes conmoción en la comunidad católica del país y la condena del Gobierno, que dispuso una inmediata investigación.
Según la policía, un hombre con aspecto de indigente ingresó a la Catedral de la capital chilena y tras hacer el ademán de encender una vela, prendió fuego a la imagen de la Virgen del Carmen, patrona del país, ante la sorpresa de algunos fieles que estaban en el lugar.
"Es deplorable que se hiera y profundamente lamentable que se hiera la fe y el amor y la devoción que el pueblo de Chile tiene tradicionalmente a la madre de Dios, en una imagen histórica y venerada por todo el pueblo chileno," dijo a periodistas monseñor Alejandro Goic, presidente de la Conferencia Episcopal del país.
Sacristanes apagaron el fuego con extintores y la imagen fue retirada de la vista del público inmediatamente. Poco después se ofició en la Catedral una misa de desagravio en la que participaron algunas autoridades del Gobierno, que condenó el hecho.
"Lo repudiamos y venimos a solidarizarnos a nombre del Gobierno. La Virgen del Carmen es un símbolo de la fe y, al mismo tiempo, es un símbolo de la patria. Este atentado nos hiere a todos los chilenos," dijo el ministro de la Presidencia, José Viera Gallo.
La imagen de la Virgen, que es sacada en procesión todos los años a fines de septiembre, fue afectada parcialmente y según las autoridades religiosas podría ser restaurada.
Medios locales han asegurado que la policía ha detenido a tres sospechosos.
(Reporte de Mónica Vargas, Editada por Silene Ramírez)
Terra/Reuters