América Latina
BUENOS AIRES (Reuters) - La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, comprobó el sábado mediante un sobrevuelo la magnitud de incendios intencionales de pastizales que afectan a Buenos Aires con una densa capa de humo, que provoca malhumor y preocupación en la población.
La mandataria, acompañada por parte de su gabinete, efectuó el reconocimiento en un helicópero del Ejército, desde la ciudad de Zárate, ubicada a 60 kilómetros al norte de la capital argentina.
"Hay irracionalidad e irresponsabilidad (...) se está afectando a la vida de los argentinos," dijo escuetamente Fernández a los periodistas al regreso del recorrido.
Previamente, rodadea de mapas zonales e imágines satelitales, la presidenta recibió un informe del comité de crisis, grupo formado para centralizar las tareas de ayuda.
Los incendios de pastizales comenzaron hace una semana en una zona costera al noreste de Buenos Aires, cuando productores agropecuarios iniciaron la quema de unas 70.000 hectáreas para limpiar el campo y acelerar la incorporación de nutrientes del suelo.
"Se han afectado los derechos colectivos de los argentinos. Espero que la Justicia de cuenta de las responsabilidades," agregó la presidenta, en momentos que fueron detenidos dos sospechosos y un tercero se encuentra prófugo.
Socorristas dijeron a la prensa que, pese al enorme problema que ocasionan los incendios, todavía había gente que seguía prendiendo fuego a pastizales en zonas difíciles de llegar, por tratarse de áreas ribereñas o islotes sobre el Río Paraná.
Desde el Gobierno responsabilizaron a productores rurales, pero dijeron que la situación tendía a estar controlada, aunque la única manera de combatir los diferentes focos de incendios sería con una lluvia que no está pronosticada por ahora.
Incluso, el viento norte que trae el humo a Buenos Aires no cambiaría hasta el martes próximo, según reportes meteorológicos.
Por la intensidad del humo, diferentes carreteras debieron ser cortadas por las fuerzas de seguridad para evitar accidentes, que en los últimos días cobró al menos siete muertos.
Este año, los incendios rurales se propagaron descontroladamente y el humo llegó a las ciudades debido a que las quemas comenzaron antes de lo usual y a que el pasto estaba demasiado seco por la falta de lluvias.
Las autoridades afirman que el humo no es tóxico al tratarse de combustión de elementos orgánicos.
Por la orientación del viento, el denso humo también llegó al vecino Uruguay.
(Reporte de Jorge Otaola. Editado por Javier López)
Terra/Reuters