Internacional
Por Masud Karim
DACCA (Reuters) - Abdul Majid se vio obligado a mudarse 22 veces en los años que lleva como víctima de las inundaciones anuales que asolan Bangladesh.
En Bangladesh existen millones como Majid, de 65 años, y en el futuro podrían haber muchos millones más si las predicciones científicas del crecimiento de los mares y de sequías y tormentas más intensas se hacen realidad.
"Bangladesh ya está enfrentando las consecuencias del crecimiento de los niveles marítimos, incluyendo la salinidad y la inusual altura de las mareas," dijo Mizanur Rahman, un investigador del Instituto Internacional de Desarrollo Ambiental con sede en Londres.
"En el futuro, millones de personas perderán sus tierras y hogares. Su supervivencia estará en peligro," dijo Rahman a Reuters.
Los expertos afirman que un tercio de la costa de Bangladesh podría inundarse si el mar crece un metro en los próximos 50 años, causando que otros 20 millones de bangladesíes deban abandonar sus hogares y granjas. Eso equivale casi a la población de Australia.
Según los expertos, el agua salina también avanzará lentamente tierra adentro, contaminando las reservas de agua y cultivos además de perjudicar al ganado.
Funcionarios del Gobierno y ONGs estiman que unos 10 millones de personas ya están amenazadas por las inundaciones y tormentas anuales que dañan las islas ribereñas y costeras.
No queda claro cómo podría el Gobierno alimentar, dar vivienda y encontrar suficiente agua potable para grandes cantidades de refugiados climáticos en un país de 140 millones de personas apiñadas en un área de 142.080 kilómetros cuadrados.
"Estamos tomando medidas para hacer frente a las amenazas del cambio climático," dijo a Reuters Mohammad Aminul Islam Bhuiyan, de la División de Relaciones Económicas del Gobierno.
"Bangladesh necesita 4.000 millones de dólares en los próximos 15 años para construir terraplenes, refugios a prueba de ciclones, carreteras y demás infraestructura para mitigar los riesgos," explicó.
CALENTAMIENTO GLOBAL Y DESASTRES NATURALES
A modo de muestra de cómo podría lucir el futuro, Bangladesh el año pasado sufrió dos enormes inundaciones y un ciclón que en total mataron a unas 4.500 personas, dejó al menos a dos millones sin hogar y destruyó 1,8 millones de toneladas de arroz, la principal materia prima del país.
Incluso sin el riesgo adicional del calentamiento global, el futuro del país está bajo presión de una población en aumento y del empequeñecimiento de la tierra de labranza.
El país perdió un tercio de sus tierras agrícolas ante el aumento de la población, que en 1971 era de 75 millones de personas.
Bangladesh ha podido incrementar su producción de granos para alimento a casi 30 millones de toneladas, desde menos de la mitad a principios de la década de 1980, debido a mejores prácticas agrícolas y a variedades de arroz de alto rendimiento.
Pero muchos creen que Bangladesh ha llegado a un punto de saturación en la producción de granos, mientras que la población todavía crece a un ritmo de casi un 2 por ciento anual.
El Banco Mundial piensa que Bangladesh debería cambiar sus prácticas de cultivo para fomentar la seguridad alimenticia, sembrar grandes áreas de bosque en zonas proclives a las inundaciones a lo largo de ríos y la costa y construir terraplenes.
"Estamos realizando varios estudios para encontrar opciones para salvar a futuros refugiados ambientales," dijo Sakil Ahmed Ferdausi, un ejecutivo del Banco Mundial en Dacca.
"La situación de los refugiados ambientales en el futuro se convertirá en un problema peligroso y al gobierno bangladesí podría resultarle difícil hacerle frente a ese desafío. Así que les solicitamos a los donantes que ayuden al país," dijo Ziaul Haque Mukta, de Oxfam Internacional en la capital.
Para Majid, los problemas son más inmediatos.
El vive en la isla Batikamari sobre el río Januma, 300 kilómetros al norte de Dacca, y teme pasar los días que le quedan escapando del río, que está constantemente creando y recuperando tierra, dependiendo de la temporada.
Existen millones como él. Algunos han hallado refugio temporario, en su mayoría en otras islas en los ríos que aparecen cuando caen los niveles del agua durante el verano.
Organizaciones gubernamentales y no-gubernamentales están tratando de ayudar a Majid y a otros en la misma situación.
Friendship, una ONG bangladesí, proporciona casas, letrinas, capital para la agricultura, bombas de irrigación entre las personas pobres de las islas.
"El índice de migración es muy alto entre los isleños," le dijo a Reuters Runa Khan, directora ejecutiva de Friendship. "Hemos asistido a 3,5 millones de personas en las islas ribereñas de Bangladesh pero todavía quedan mucho más," agregó.
Friendship opera un hospital flotante para proveer de asistencia médica a los isleños. Desde 2001 ha atendido a 600.000 personas.
Pero el cambio climático podría barrer con su estilo de vida nómada en su totalidad.
"¿A dónde irá toda esta gente?," preguntó Mohammad Nurul Islam, un residente de Cox's Bazar sobre la costa de la bahía de Bengal.
(Escrito por Anis Ahmed; Editado en español por Patricia Avila)
Terra/Reuters