ONU-CONFERENCIA RACISMO
Ginebra, 21 abr (EFE)- Los países miembros de la ONU comienzan hoy en Ginebra una reunión preparatoria para la II Conferencia Mundial contra el Racismo, que debe celebrarse en 2009 y ya está envuelta en la polémica, como ocurrió con la de 2001 en Durban (Sudáfrica).
La reunión preparatoria, que durará dos semanas, se considera crucial para evitar que se repita el guión y los problemas de la Conferencia de Durban, que Estados Unidos e Israel abandonaron por considerar que la reunión tuvo un tono antisemita y antiisraelí.
Tras muchos debates y divisiones, la Conferencia de Durban pudo aprobar un Programa de Acción.
Ahora, de cara a la Conferencia de seguimiento, que debe tener lugar en el primer semestre de 2009, pero todavía sin fecha, la polémica ha renacido.
Canadá anunció ya que no participaría en la reunión preparatoria, Israel amenazó con lo mismo si la reunión se transforma en una plataforma antiisraelí, y otros países, como Australia mostraron sus reservas.
Francia ha advertido que no tolerará que se reproduzcan los excesos de la Conferencia de 2001.
El pasado diciembre, Estados Unidos rompió por primera vez una tradición de 20 años y fue el único país de la ONU que votó en contra de un presupuesto de 4.170 millones de dólares para los próximos dos años del organismo.
Estados Unidos rompió el habitual consenso en este sentido por oponerse a que ese presupuesto financie también la próxima reunión de seguimiento de la Conferencia Mundial contra el Racismo.
EEUU desea que dicho encuentro se financie con contribuciones voluntarias.
El portavoz del alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville, rechazó el viernes las alegaciones de numerosas organizaciones judías, aparecidas sobre todo en la prensa estadounidense, acerca de que la declaración de Durban "sólo condenó a Israel".
Colville subrayó que la Declaración de Durban afirma que "el Holocausto nunca deberá ser olvidado" y condena todas las formas de racismo, incluido el antisemitismo.
"Esos grupos de presión deforman la realidad", acusó el portavoz.
EFE vh/pq
Terra/EFE