El Mundo
Las autoridades chinas difundieron el martes una protesta por un encuentro entre una funcionaria estadounidense y el Dalai Lama, al considerarlo una intromisión en los asuntos internos del país.
La reacción ocurre un día después de que la subsecretaria de Estado Paula Dobriansky se reunió con el exiliado dirigente espiritual del Tíbet para hablar sobre las manifestaciones antigubernamentales en la capital de la provincia, Lhasa, y en comunidades tibetanas en el occidente de China.
"Esta es una grave violación a las normas básicas de las relaciones internacionales y una intromisión en nuestros asuntos internos", dijo la vocera del ministerio de Relaciones Exteriores, Jiang Yu, durante una conferencia de prensa.
"Exhortamos al lado estadounidense a... dejar de mimar y apoyar a la camarilla del Dalai y sus actividades separatistas para no afectar nuestras relaciones bilaterales y la imagen de Estados Unidos", dijo Jiang.
China acusa a los simpatizantes del Dalai Lama de organizar una manifestación ocurrida el 14 de marzo en Lhasa, en la cual habrían muerto 22 personas. Los activistas tibetanos rechazaron las acusaciones de Beijing y dijeron que fueron más de 140 los muertos.
Dobriansky, quien es la enviada especial de Estados Unidos en Tíbet, dijo que el encuentro daba una "buena oportunidad" para hablar sobre el tema.
"El gobierno (del presidente George W.) Bush ha expresado su preocupación sobre la situación en el Tíbet y ha exhortado a la moderación. En especial, el presidente Bush ha apoyado el diálogo entre su santidad y los dirigentes chinos", declaró la funcionaria.
Terra/AP