Oposición de México
El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), segunda fuerza en el Congreso de México, se quedó el martes sin presidente y nombró a dos representantes legales provisionales al no haber podido definir aún al ganador de su elección interna, realizada hace 36 días.
El Consejo Nacional del PRD "por acuerdo unánime nombró a dos compañeros" como "encargados de despacho", uno por cada una de las corrientes que se disputan la presidencia, hasta que se decida el ganador de la elección interna del 16 de marzo, informó el líder saliente, Leonel Cota.
Cota se negó a prolongar unos días su mandato, que terminaba este martes, y el recuento de la votación interna está estancado después de que los dos principales candidatos, el ex alcalde de la Ciudad de México Alejandro Encinas y el ex senador y cofundador del partido Jesús Ortega, se cruzaran acusaciones de fraude.
El Comité Técnico Electoral del partido renunció la semana pasada a concluir el recuento, que arrojaba entonces una ligera ventaja de Encinas, representante del ala radical del partido, liderada por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.
Los dos "encargados de despacho", Raymundo Cárdenas, por la corriente de Encinas, y Graco Ramírez, por la de Ortega, manifestaron su deseo de que el resultado definitivo se conozca antes del 4 de mayo, cuando se vuelve a reunir su Consejo Nacional.
El sector más radical se niega a reconocer al gobierno del derechista Felipe Calderón debido a que atribuyen a un fraude su estrecha victoria electoral de 2006 sobre López Obrador, mientras los seguidores de Ortega, apodados los "chuchos", abogan por el diálogo.
La crisis interna llega en un momento delicado para el partido, ya que intenta tumbar una trascendental reforma energética propuesta del gobierno de Calderón que, según la izquierda, es un intento de privatizar subrepticiamente el sector petrolero.
Terra/AFP
