Protesta
"No por gusto se identifica a la SINA (Sección de Intereses) como el cuartel general de la contrarrevolución en Cuba," dijo.
Miriam Leiva, otra de las Damas de Blanco, dijo que el grupo no tiene inclinación política y su objetivo es sólo humanitario. "Creo que el Gobierno está haciendo esto para procurar que nosotras no sigamos demandando la libertad de nuestros presos y no salgamos a caminar a la calle," afirmó.
Su esposo, el economista Oscar Espinosa Chepe, es uno de los 20 disidentes del grupo de 75 puestos en libertad condicional por razones de salud.
Otros 55 continúan tras las rejas como parte de un grupo de más de 200 presos políticos registrados por la Comisión Cubana de Derechos Humanos, otra organización ilegal pero tolerada.
El número de presos políticos ha caído ligeramente desde que Raúl Castro reemplazó el 31 de julio del 2006 a su convaleciente hermano Fidel en el poder.
En los últimos meses Raúl Castro empezó a eliminar prohibiciones para que los cubanos accedan, por ejemplo, a los hoteles o tengan teléfonos celulares. Pero, ha dejado claro que los cambios no son concesiones al sistema socialista.
Terra/Reuters

