Justicia
Con el arresto ascendió a por lo menos 32 el número de congresistas y ex legisladores privados de libertad, mientras que más de 30 adicionales son investigados por acusaciones de haber hecho acuerdos con paramilitares o de recibir apoyo financiero o logístico para ser elegidos con votos de regiones controladas por esos grupos armados ilegales.
La mayoría de legisladores investigados y en la cárcel son aliados del presidente Uribe, quien mantiene una popularidad de más del 80 por ciento pese al escándalo y a la crisis.
El mandatario, considerado como el principal aliado de Estados Unidos en América Latina, ha descartado la posibilidad de revocar al Congreso y convocar a nuevas elecciones como lo piden sus opositores.
Los paramilitares aparecieron en la década de 1980 como ejércitos privados financiados por ganaderos, terratenientes, comerciantes y narcotraficantes perseguidos por la guerrilla.
Estos escuadrones, acusados de obtener millonarios ingresos del narcotráfico y de cometer las peores violaciones a los derechos humanos, se desmovilizaron en medio de un acuerdo de paz con el Gobierno en el que más de 31.000 combatientes entregaron las armas.
Terra/Reuters