América Latina
El juez a cargo del proceso por el asesinato en Uruguay del ex agente secreto Eugenio Berríos respondió a las críticas del comandante en jefe del ejército uruguayo que se solidarizó con tres coroneles procesados y retenidos en Chile por su complicidad en el caso.
El general uruguayo Jorge Rosales, quien se encuentra en Chile asistiendo a un encuentro de jefes militares del Mercosur, respaldó a los coroneles Tomás Casella, Eduardo Radaelli y Wellington Sarli, con quienes sostuvo un encuentro a comienzos de semana, y criticó que no se les permita regresar a Uruguay hasta que se cierre el proceso.
El juez Alejandro Madrid, en declaraciones a canal 13 de televisión el martes en la noche, refutó las críticas y sostuvo a su vez que hubo una demora en la justicia uruguaya en extraditarlos.
Los tres militares recuperaron su libertad provisional en septiembre del 2005 luego de ser extraditados desde Uruguay en abril de ese año. Pero el juez Alejandro Madrid como la Corte de Apelaciones de Santiago les denegaron la posibilidad de abandonar el país.
"Lentitud ha existido en distintas instancias. Existió también lentitud en la justicia uruguaya para conceder la extradición: demoró más de dos años", dijo en declaraciones a un canal de televisión el juez Alejandro Madrid.
A su vez, el portavoz oficial de gobierno chileno Francisco Vidal también deslizó una crítica a Rosales al señalar que "si él dijo lo que dijo, en Chile las decisiones de los jueces se acatan".
Los tres militares uruguayos, dos de ellos aún en servicio activo, fueron extraditados en abril del 2005 y sometidos a proceso como cómplices por el homicidio de Berríos, quien había sido sacado del país por el servicio secreto chileno para evitarle comparecer ante la justicia. En su escondite en Uruguay fue ayudado por los militares uruguayos.
Berríos, que desarrolló el gas sarín para la policía secreta, intentó escapar de sus custodios, pero fracasó y su cadáver fue encontrado en 1995 enterrado en una playa cerca de Montevideo.
Como responsables directos de la muerte están procesados los ex mayores chilenos Arturo Silva Valdés, quien fuera guardaespaldas del ex dictador Augusto Pinochet, y Jaime Torres Gacitúa. También están procesados dos generales retirados que dirigieran el servicio de inteligencia del ejército en dictadura.
Terra/AP