Diplomacia
Tras siete años de impasse de las negociaciones, Jordania, uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región pero también un país de fuerte población de origen palestino, advirtió que no le bastaría con un simple acuerdo de principios.
Las visitas de Abdala II y de Mahmud Abas, que se reunieron entre ellos el miércoles en Washington, anticipan un nuevo viaje del presidente estadounidense previsto para mayo en Medio Oriente.
La Casa Blanca se cuidó hasta ahora de difundir el programa de Bush y sólo dijo que participará de la celebración del 60 aniversario de Israel.
Las negociaciones fueron sin embargo relanzadas con fanfarrias hace cinco meses en Annapolis, cerca de Washington, donde los participantes se comprometieron a concluir un acuerdo antes de fin de 2008, mientras que el mandato de Bush expira en enero de 2009.
En declaraciones a los periodistas que lo acompañaban durante una gira que lo condujo a Moscú, Túnez e Islandia antes de Washington, Abas había firmado que daría cuenta a Bush del desarrollo de las negociaciones con Israel y que le haría conocer "con toda franqueza nuestras posiciones sobre los principales asuntos negociados".
Las negociaciones, que incluyen temas tan complejos como el futuro de Jerusalén, las colonias judías en Cisjordania, los refugiados palestinos y el trazado de las fronteras, se han visto minadas debido a divergencias que comprometen las posibilidades de lograr un acuerdo en los próximos meses.
Las discusiones también se vieron perjudicadas por la violencia en la franja de Gaza, controlada por los islamistas de Hamas y donde Israel multiplica los ataques letales en represalia por disparos de cohetes contra su territorio.
Sobre este punto, Abas repitió durante la entrevista con Rice que apoya los esfuerzos desplegados por Egipto para instaurar una tregua.
Terra USA/AFP
