NEGOCIOS
Galo Quintanilla Washington, 24 abr (EFE)- El comité de Política Pública de los Demócratas del Senado (DPC, por sus siglas en inglés) denunció en un informe que la falta de ayudas gubernamentales amenaza a las pequeñas empresas, regentadas muchas de ellas por latinos.
Los demócratas centraron sus críticas en la Administración de los Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés), la agencia del Gobierno dedicada a favorecer a estas empresas con menos de 500 empleados.
De esta manera, criticaron que, a pesar de que las condiciones del mercado se recrudecen para los pequeños negocios, el presupuesto de la agencia para 2009 contempla un endurecimiento en los términos de los préstamos concedidos a comerciantes.
También prevé cancelar la inversión en programas de asistencia como el programa de desarrollo de pequeñas empresas y anular la concesión de microcréditos para nuevas iniciativas.
Desde la DPC reclaman que el propósito de la SBA es ayudar a las minorías étnicas, a las mujeres y a otras comunidades desatendidas por el mercado financiero para que puedan llevar a cabo sus iniciativas empresariales y que estos recortes lo impedirán.
Los demócratas aseguraron además que las firmas de titularidad latina son especialmente maltratadas por la SBA, puesto que reciben un 7 por ciento del dinero invertido, cuando en realidad esta comunidad representa casi el 15 por ciento de la población.
Un desamparo que confirman algunos comerciantes.
Verónica gestiona una tienda de ropa en Washington desde hace 13 años y asegura que "los que sobreviven son los más fuertes, nosotros empezamos sin ninguna ayuda y jamás hemos recibido un céntimo del gobierno".
Verónica, originaria del Salvador, explicó a Efe que "sería más fácil llevar los negocios si el gobierno diera facilidades; piden muchos papeles y a veces el dinero no llega para lo que uno lo necesitaba".
El informe revela que entre todas las minorías, los hispanos poseen el mayor número de pequeños negocios, 1,6 millones de empresas.
Se trata de un 6,6 por ciento del sector privado de los Estados Unidos, que da trabajo a más de 1,5 millones de asalariados.
El informe asegura también que el número de pequeñas empresas de propiedad hispana no para de crecer y que en los últimos 10 años se ha incrementado en un 50 por ciento.
Aseguran que para mantener este crecimiento es necesario que las empresas puedan acceder a condiciones ventajosas de financiación que la banca tradicional no les concede, sobre todo, desde el inicio de la crisis económica.
Algunos comerciantes como Olga Right, dueña de una peluquería, ya han notado el impacto de la crisis, "mis clientas vienen ahora cada 15 días y antes las teníamos aquí cada semana" dijo a Efe.
Sin embargo, Aquiles Toledo, un comerciante del Barrio Mount Pleasant en Washington, atribuyó el cierre de negocios en su zona a la falta de iniciativa de los propietarios y no al gobierno. "Cada uno tiene la responsabilidad de mantener a su clientela", explicó.
Toledo añadió también que "muchos atribuyen la mala marcha de los negocios a la aparición de grandes centros comerciales, pero si uno sabe encontrar productos atractivos, hasta puede sacar partido de la gente que atraen las grandes superficies".
Tanto Right como Toledo coinciden en que es más fácil hacer frente a la situación para los comercios que ya llevan años funcionando y que la mayor parte de los establecimientos que han cerrado en Mount Pleasant, área de fuerte presencia latina, eran restaurantes y casas de comidas.
Según el informe de la DPC, los beneficios también son menores para los negocios latinos en comparación con otros negocios no regentados por miembros de minorías.
Por cada dólar que gana una empresa no participada por alguna minoría étnica, una empresa con propietarios latinos gana sólo 56 centavos.
Según datos de la SBA la facturación media de una empresa de propiedad latina es de 162.000 dólares anuales, mientras que los del resto de empresas rondan los 448.000 dólares al año. EFE gqm/pgp/cs
Terra/EFE