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Los piratas que secuestraron el domingo un atunero español están llevando el barco hacia aguas profundas del océano Índico después de ser amenazados por la población local, explicaron este jueves varios testigos.
"Los piratas cargaron suficientes víveres de (el puerto de la ciudad de) Haradere y ahora navegan hacia el interior del océano, a aproximadamente 100 millas de la zona costera de Gaan", aseguró un anciano, que pidió mantener el anonimato.
"Quizás escucharon los rumores de que combatientes islamistas estaban preparándose para atacarlos", añadió.
"No vimos el barco cuando salimos a pescar hoy. Creo que ellos (los piratas) se trasladan a otro lugar después de recibir amenazas de la población local", dijo a la AFP por teléfono desde Haradere un pescador local, Abduqadir Ahmed.
Éste añadió que los piratas se aprovisionaron de comida y medicinas el miércoles por la noche, lo que era un indicio de que querían desplazar el barco.
El atunero español "Playa de Bakio", con 26 tripulantes --13 de ellos españoles y otros 13 de origen africano-- faenaba frente a las costas somalíes cuando fue tomado el domingo por cuatro piratas.
Se cree que la razón del secuestro es el cobro de un rescate, aunque el gobierno español aseguró el miércoles que no había recibido aún petición formal ninguna para la liberación de la tripulación.
La fragata española "Méndez Nuñez" continúa navegando en aguas del océano Índico y se dirige hacia el lugar donde está el atunero español.
Los contactos diplomáticos de las autoridades españolas continúan con el fin de lograr la liberación del barco. El ministerio de Defensa español confirmó el miércoles el envío de un avión de reconocimiento de Madrid a Yibuti, país vecino de Somalia.
Algunos miembros de la tripulación han podido hablar por teléfono con sus familias en los últimos días y aseguraron que estaban bien.
Un velero de lujo francés, "Le Ponant", fue tomado el 4 de abril por piratas somalíes y los 30 miembros de la tripulación estuvieron retenidos durante una semana.
Los marinos fueron liberados tras el pago de un rescate, y seis piratas fueron capturados luego por fuerzas francesas y trasladados a Francia, para ser juzgados.
Las costas de Somalia, un país que carece de un gobierno central efectivo desde hace más de 17 años, están consideradas como una de las zonas de pesca más peligrosas en el mundo.
El pasado año, más de 25 barcos fueron secuestrados por piratas en las costas somalíes, a pesar de las patrulleras estadounidenses que vigilan la zona, según los datos de la Oficina Marítima Internacional, que aconsejó a los barcos que no se acerquen a menos de 200 millas náuticas de la costa (370 kilómetros).
Terra/AFP