Estados Unidos
En un acto para exigir fronteras abiertas y un mejor trato a los inmigrantes, cientos de miembros de la Iglesia Metodista pidieron el jueves simultáneamente a sus representantes en el Congreso que expresen su oposición a las medidas que buscan combatir la inmigración ilegal.
"Nosotros oramos porque esta tarde podamos ser una voz fuerte a favor de aquellos que hoy son inmigrantes que sufren en lechos de ríos, que sufren en desiertos, que sufren en fronteras, gente de todo el mundo forzada a la migración para sobrevivir", dijo la pastora Minerva Carcaño, obispo de la Conferencia Anual del Suroeste del Desierto.
El grupo se opone a una ley conocida como SAVE, la cual reforzaría las fronteras y exigiría a los empleadores verificar que sus trabajadores estén legalmente en el país. La iniciativa de ley sobre inmigración está pendiente, enredada en las políticas de un año electoral.
"Sé que esto sí hace una diferencia", dijo Billie K. Fidlin, de Phoenix, quien utilizó su teléfono celular para llamar a la oficina de su legislador al término de la manifestación. "Todas estas llamadas telefónicas a la vez tienen un impacto", agregó.
Aproximadamente 350 personas que asistieron a la protesta tenían letreros que decían: "Todos los seres humanos son legales", "Somos una familia" y "Derriben el muro".
El acto se realizó afuera del Centro de Convenciones Fort Worth, donde más de 3.000 personas asisten a la conferencia general de la Iglesia Metodista Unida, la cual se realiza cada cuatro años.
Terra/AP