FRANCIA-ÁFRICA
París, 26 abr (EFE)- La diplomacia francesa ha constatado un serio deterioro de la imagen de Francia en África, en un análisis resultante de la consulta de los 42 embajadores en ese continente que hoy reveló el diario "Le Monde".
El documento del Ministerio de Asuntos Exteriores sintetiza un conjunto de telegramas de esos 42 embajadores solicitados tras la reacción muy adversa suscitada en África por un polémico discurso del presidente francés, Nicolas Sarkozy, en Dakar el pasado mes de julio.
Sarkozy vinculó en su discurso lo que llamó "el drama de África" con el hecho de que "el hombre africano no ha entrado lo suficiente en la historia".
Uno de los diplomáticos que participó en ese trabajo y que es citado por "Le Monde" sintetizó la situación señalando que "Francia ya no es ni la referencia única, ni siquiera primordial en África" y que "a los franceses les cuesta admitirlo".
En un telegrama de síntesis se señala que la imagen de Francia "oscila entre atractiva y de repulsión en nuestras antiguas colonias" en función del apoyo político a los respectivos países o de las intervenciones, sobre todo las militares.
Sobre las razones de ese hecho, se alude a que los franceses ignoran que los africanos entran en el proceso de globalización "más rápido de lo que se cree" y que otros países están ya muy interesados en sus mercados, empezando por algunos emergentes como China, India o Brasil, pero también Estados Unidos.
Otro elemento negativo es el apoyo de las autoridades francesas a potentados y dictadores africanos, unido a la presencia de bases militares francesas.
A juicio de los diplomáticos franceses, también está el fantasma de que el motor de la política africana de Francia en sus antiguas colonias son los intereses económicos, cuando éstos se concentran sobre todo en países anglófonos muy concretos como Nigeria o Sudáfrica.
Además, recuerdan que para Francia los intercambios con el continente africano sólo suponen un 0,5% de su comercio exterior, cuando en 1957 llegaban a un 40%.
Los autores de este estudio aluden a los "daños duraderos" provocados por el Arca de Zoé, la organización no gubernamental francesa que pretendía llevar a Europa a un centenar de niños, supuestamente huérfanos de la región sudanesa de Darfur, cuando muchos de ellos tenían padres y eran de hecho chadianos.
En cuanto a cómo solucionar esta situación, "Le Monde" afirma que de los elementos del análisis se deriva la necesidad de una "ruptura" con la tradicional política africana de Francia, tal y como había prometido Sarkozy y propugnaba el anterior secretario de Estado de Cooperación, Jean-Marie Bockel.
Sin embargo, Bockel fue cesado de ese puesto el mes pasado al declararse públicamente en ese sentido y pedir el fin de lo que se conoce como la "Françafrique" (síntesis en francés de Francia y África), hecho que suscitó una reacción furibunda de algunos de los regímenes africanos que tienen una relación especial con Francia.EFE ac/cbm
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