SALUD
Phoenix, 28 abr (EFE)- El Departamento de Salud del Condado Pinal, en Arizona, cerró la cocina del Centro de Detenciones de Inmigración de Eloy para desinfectar sus instalaciones, luego de descubrirse un brote de norovirus que afecta ya a 300 detenidos.
"Tenemos confirmados 300 casos de personas que presentan los mismos síntomas, que son náuseas, vomito y diarrea", dijo hoy a Efe Joe Pyritz, vocero del Departamento de Salud sobre el brote que se descubrió la semana pasada.
Indicó que hasta el momento no se ha reportado ningún caso grave u hospitalización.
Aunque las personas que padecen este tipo de gastroenteritis viral pueden sentirse enfermos durante varios días, en raras ocasiones es serio, explicó el portavoz.
Añadió que la causa más común de contagio es por medio del contacto con superficies contaminadas, por lo que actualmente promueven dentro del centro el lavarse frecuentemente las manos, particularmente después de ir al baño.
Pyritz señaló que el norovirus se encuentra frecuentemente en Arizona, particularmente en lugares como cárceles, escuelas y centros de cuidado para niños.
"Todas las medidas necesarias se están tomando para terminar con la enfermedad lo antes posible", puntualizó.
El centro de detenciones de Eloy alberga a inmigrantes indocumentados que se encuentran a la espera de presentarse ante un juez de inmigración.EFE ml/ma
Terra/EFE