Guatemala-EEUU-Migración Nota
Analistas guatemaltecos ven difícil que las autoridades estadounidenses concedan al millón largo de emigrantes de Guatemala en Estados Unidos, más de la mitad indocumentados, el Estatuto de Protección Temporal (TPS, en inglés) como lo ha pedido el mandatario de este país, Alvaro Colom, en su primera visita al país norteamericano.
Los expertos coinciden en que la intención del mandatario guatemalteco es positiva y una muestra de solidaridad con la comunidad en Estados Unidos, pero reconocen que la misma tiene pocas posibilidades de prosperar, toda vez que el tema es muy complejo en esa nación.
La propuesta fue hecha por Colom el lunes, tras concluir el encuentro en el salón oval de la Casa Blanca, donde el gobernante estadounidense se limitó a decir que tomará nota de la solicitud, aunque "una reforma migratoria completa es parte de los mejores intereses de nuestro país".
No obstante, el mandatario estadounidense carga sobre sus espaldas con el fracaso de dos proyectos de reforma en el Congreso norteamericano en los dos últimos años, con los que buscaba beneficiar a unos 12 millones de indocumentados que residen en Estados Unidos.
Colom espera con su petición detener las masivas deportaciones de los últimos meses. En 2007, el número de guatemaltecos expulsados de ese país ascendió a 23.062; mientras que en lo que va de 2008 ya suman 6.350.
Para el ex canciller guatemalteco Alfonso Cabrera, la política estadounidense se la misma que en años anteriores en que se ha negado ese beneficio.
"Creo que la conducta permanente de Estados Unidos ha sido negarnos a los guatemaltecos esa posibilidad, a pesar de que por lo menos, los dos últimos Gobiernos, tuvieron una política exterior absolutamente apegada a la voluntad de Estados Unidos", lamentó.
Además, afirma que el país centroamericano debería "buscar mecanismos de presión para que por fin entiendan que Guatemala tiene una posición estratégica, que nos afecta severamente, y que de alguna manera ellos también deben pagar las consecuencias de esos efectos".
Entre tanto, el analista político Marco Antonio Barahona estimó que la respuesta norteamericana depende de la política migratoria de Estados Unidos.
No obstante, considera que habría que profundizar en las peticiones, más que todo de carácter humanitario, que han hecho recientemente los migrantes.
"Tenemos que reconocer que es un problema que afecta a las dos sociedades. Estamos ante la falta de oportunidades para mano de obra del país, porque no hay condiciones para desarrollarse. No hay inversión en varias áreas", agregó.
"Hay que ser realistas; por ser un tema polémico y estar ese país a las puertas de sus elecciones, será difícil que se discuta en el pleno", comentó, a su vez, el ex canciller Edgar Gutiérrez.
"La petición del TPS es necesaria, pero será difícil de obtener, dada la complejidad de la política de Estados Unidos", sostuvo el analista de la Asociación de Investigaciones en Estudios Sociales, Luis Linares.
Colom y Bush durante la reunión también abordaron temas relacionados con la seguridad y los esfuerzos conjuntos para el combate al narcotráfico, así como los beneficios del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana.
Terra/AFP