Violencia
El presidente Felipe Calderón, quien llegó al poder en diciembre del 2006, respondió al aumento de la violencia desplegando más de 24.000 soldados y policías federales a zonas donde el gobierno había perdido el control. Eso detonó aún más violencia de los carteles, que ahora decapitan a sus rivales y hasta tratan de reclutar soldados con anuncios en las calles.
"Otros países, incluso Irak, tienen estrategias contra la violencia", opinó el doctor Rubén Corral, luego de salir del hospital. "¿Cuál es nuestro 'Plan B'? No sabemos cuál es la estrategia del gobierno. Cerrar un hospital no es la respuesta".
Mucha de la violencia también ha puesto en riesgo a los ciudadanos ordinarios.
Un tiroteo en enero forzó la evacuación de un jardín de niños de Tijuana. Imágenes de televisión mostraron a niños y maestras huyendo de las balas.
Las tiendas y discotecas destinadas al turismo estadounidense en esta ciudad fronteriza, alguna vez bulliciosas, ahora lucen calladas. El Departamento de Estado norteamericano ha advertido a los pocos estadounidenses que todavía visitan Tijuana que sean especialmente cuidadosos.
Terra/AP

