América Latina
Por Miguel Angel Gutiérrez
MEXICO DF (Reuters) - El Gobierno de México aceptó el martes dialogar con el guerrillero Ejército Popular Revolucionario (EPR), que el año pasado hizo estallar ductos de gas y petróleo, pero con la condición de que el grupo rebelde se comprometa a no realizar más ataques.
El EPR, surgido en la década de 1990 pero que permaneció con poca actividad durante años, reapareció entre julio y septiembre del 2007 con ataques a ductos de combustible de la petrolera estatal Pemex en demanda de la aparición de dos de sus integrantes, Gabriel Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya.
En un reciente comunicado, los guerrilleros izquierdistas propusieron un diálogo con el Gobierno en el que participe una comisión intermediadora de cinco personas, entre ellos el obispo Samuel Ruiz, el periodista Miguel Angel Granados Chapa y y la activista y senadora Rosario Ibarra.
Las cinco personas, entre las que se encuentran además el escritor Carlos Montemayor y el antropólogo Gilberto López y Rivas, admitieron conformar la comisión en tanto no haya ninguna acción violenta del grupo armado.
El EPR aceptó el lunes una tregua unilateral mientras dure la intermediación.
"El Gobierno federal acepta dicho diálogo (...) siempre y cuando se comprometa públicamente a suspender de forma definitiva acciones radicales de sabotaje y de violencia," dijo en un mensaje a la prensa el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño.
SIGUEN INVESTIGACIONES
El Gobierno "propone un diálogo directo" con los guerrilleros, en el que la comisión intermediadora propuesta por ellos "lo hagan como testigos sociales y con el objetivo de facilitar el mismo," añadió.
Mouriño dijo que pese a aceptar el diálogo, el Gobierno seguirá adelante con las investigaciones, tanto para dar con el paradero de los dos hombres que de acuerdo al EPR están perdidos desde mayo del 2007, como para atrapar a los responsables de los ataques contra Pemex.
Los atentados contra los ductos -que fueron calificados en su momento por el Gobierno como "terroristas"- provocaron la interrupción de suministro de gas natural en varios estados y dejaron millonarias pérdidas a miles de empresas.
Otra condición para el diálogo que propone el Gobierno es que no se limite sólo a la presunta desaparición de los dos guerrilleros, "sino también a aquellos temas que le interesan al Estado mexicano, como es la solución pacífica de conflictos mediante la vida institucional," dijo Mouriño.
También insistió en que el Gobierno no participó en la supuesta retención o desaparición de Reyes Amaya y Cruz Sánchez, quienes autoridades aseguran fueron buscados en cárceles militares.
El subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Abraham González, fue nombrado para dar seguimiento a la propuesta de diálogo.
(Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters