CENSO
María Peña Washington, 29 abr (EFE)- Líderes del Congreso de EEUU y activistas de las comunidades hispana y asiática pidieron hoy que el Gobierno asegure que estas minorías sean contadas de forma fiable en 2010 y libre de temores sobre redadas y demás acciones policiales contra los inmigrantes.
Los congresistas y activistas se reunieron hoy con el director de la Oficina del Censo, Steve Murdock, a quien pidieron que el Gobierno aliente la participación de los inmigrantes, que temen ser detenidos o deportados si su información cae en manos de las autoridades migratorias.
"La pregunta al final del día será cuán bien responden a los retos" del empadronamiento nacional y de incentivar la plena participación de las minorías, dijo en conferencia telefónica el senador demócrata por New Jersey Bob Menéndez.
Menéndez elogió el plan de acercamiento del Censo y se mostró complacido de que Murdock "entiende los temores" de las minorías en el contexto migratorio en EEUU, y la necesidad de ganarse su confianza.
El congresista demócrata Michael Honda (California) afirmó que los funcionarios del Censo "entienden que no son agentes de inmigración y que su única tarea es contar a los habitantes".
La confianza dependerá de la alianza del Censo con diversas organizaciones comunitarias y de su estrategia de comunicaciones y acercamiento con las minorías, agregó.
William Ramos, de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO), dijo que, ante el crecimiento de la comunidad latina -serán 100 millones para 2050-, "queremos asegurarnos de que tienen una representación adecuada y reciben fondos de acuerdo con números correctos" del Censo.
"Históricamente han dicho que somos menos, pero eso refleja el temor de muchos de llenar un formulario del gobierno y de que los datos no sean confidenciales", precisó.
Terry Ao, del Centro de Justicia Asiático-Americano, agregó que el Censo debe contratar a personas con sensibilidad cultural, especialmente por el mosaico de la comunidad asiática, que incluye a 45 grupos étnicos y 28 idiomas.
Por ley, el Gobierno realiza cada decenio un conteo de la población, sin importar su estatus legal, y de él dependen el diseño de mapas electorales y el desembolso anual de unos 300.000 millones de dólares en fondos federales para programas sociales de toda índole a nivel local y estatal.
También sirven para la distribución de fondos para mejoras a la infraestructura nacional y la construcción de hospitales y escuelas.
Previo a la conferencia telefónica, una fuente de la Oficina del Censo, que pidió el anonimato porque el plan "está aún en ciernes", dijo a Efe que se trata de un esfuerzo "masivo" del Gobierno.
La Oficina del Censo enviará hasta dos avisos por correo para que cada persona llene el formulario y, si no lo hacen, enviará a voluntarios "puerta por puerta" a completarlos.
"Siempre habrá personas reacias a participar pero el censo es obligatorio y trataremos de llegar a cada uno de los habitantes.
Ahora lo estamos realizando de una forma más eficaz y menos costosa", dijo.
Agregó que si en el pasado hubo un conteo irregular de las minorías fue por factores que van desde la apatía hasta su estatus social y nivel de educación.
En el caso de los hispanos, la barrera del idioma y el temor por su estatus migratorio podrían jugar un papel en su baja participación en este ejercicio, reconoció.
Pero esos factores no tienen fundamento, aseguró, porque habrá formularios en español y otros cuatro idiomas y porque "nunca compartimos nuestra información con la policía o agentes de inmigración".
"Los inmigrantes tienen que tener la plena seguridad de que su información es confidencial, está protegida, y no la compartimos con agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE)", enfatizó.
Las autoridades del Censo eliminarán el formulario largo y la versión de 2010 contendrá sólo diez preguntas sobre cada persona, su domicilio, etnia y si alquila o es dueño de vivienda.
El resto de la información demográfica se recaba mediante otros sondeos anuales, entre ellos el Sondeo sobre Comunidades Estadounidenses ("American Community Survey").
La Oficina del Censo destinará al menos 200 millones de dólares a campañas publicitarias "de alto nivel", incluso en los medios en español, y pedirá la ayuda de comunidades de base y organismos locales y regionales.
Los datos preliminares del Censo 2010 deberán estar listos a más tardar el 31 de diciembre de ese año. EFE mp/ma
Terra/EFE