El Mundo
Los 13 tripulantes españoles del atunero Playa de Bakio, asaltado por piratas frente a la costa somalí, llegaron el miércoles a una base militar situada en las afueras de Madrid y dijeron que habían temido por sus vidas.
Fueron recibidos en el aeropuerto por la ministra del Medio Ambiente Elena Espinosa antes de ser trasladados a otro aeropuerto para el regreso a sus hogares.
Un portavoz del gobierno dijo que otros 13 tripulantes africanos quedaban en las islas Seichelles, a donde fue llevado el buque tras ser liberado. No quedaba claro de inmediato si permanecerían con la embarcación o si retornarían a sus respectivos países.
No fue posible contactar de inmediato a los armadores del barco para hicieran comentarios.
El atunero fue secuestrado el 20 de abril y sus tripulantes fueron liberados el sábado tras negociaciones en Londres entre el gobierno español, los armadores del Playa de Bakio y representantes de los piratas.
Según informaciones de los medios españoles, la liberación se produjo tras pagar el gobierno español 1,2 millones de dólares de rescate. El gobierno español se ha negado a comentar al respecto.
Los piratas apuntaron con fusiles a los 26 tripulantes del atunero e hicieron gestos como amenazando degollarlos cuando se demoraban en entregar sus teléfonos celulares o en cumplir otras órdenes, dijo Angel Fernández, uno de los liberados.
"Pensamos que nunca volveríamos a ver esta tierra", dijo Fernández después de llegar a su Galicia natal.
El capitán Amadeo Alvarez dijo que el peor momento sobrevino cuando los piratas dispararon granadas en el puente de la embarcación antes del abordaje. A partir de entonces, agregó, tuvieron que soportar la insolencia de los atacantes.
"Para ellos la vida vale menos que una cucaracha y nos trataron muy mal", dijo Alvarez a la prensa frente a su hogar en Baiona.
Terra/AP