Investigación
"No tenían ninguna posibilidad de saber lo que se ocultaba detrás", dijo a la televisión austríaca ORF un portavoz de la alcaldía de Amstetten, Hermann Gruber.
Al confesar el lunes sus delitos ante la policía, Fritzl reconoció que poco después del nacimiento en 1996 del séptimo niño que engendró a su hija, que nació muerto, quemó el cuerpo del gemelo en esa caldera.
El canciller austríaco Alfred Gusenbauer, prometió el miércoles que preservará la imagen de Austria tras el descubrimiento del caso Fritzl.
"No se puede hablar del caso Amstetten, no se puede hablar del caso Austria, se trata de un caso particular", dijo Gusenbauer tras afirmar que no puede "aceptar que la imagen internacional de Austria se vea empañada" por este caso.
Josef Fritzl, encarcelado en Sankt Polten, debería volver a comparecer ante el fiscal la semana próxima. El lunes confesó sus delitos.
Poco después, los resultados de las pruebas de ADN confirmaban que es el padre de los seis hijos de Elisabeth.
Pero el martes no dijo ni una palabra al juez de instrucción y la semana que viene debería comportarse de igual forma aconsejado por su abogado, Rudolf Mayer, especialista en casos mediáticos.
Su defensor reclamó que sea sometido a exámenes psiquiátricos.
"Es necesario determinar si mi cliente es responsable de sus actos. Quizá sea esquizofrénico. Después de todo, tuvo una doble vida", se preguntó el letrado en el diario Die Presse.
"Quizá sea declarado responsable y tener un disfuncionamiento mental", añadió, antes de expresar su preocupación por la seguridad de su cliente en la cárcel, donde los delincuentes sexuales son particularmente mal vistos.
Interrogado por el diario Salzburger Nachrichten, el psiquiatra y experto judicial Reinhar Haller, estimó que Fritzl no es enfermo mental pero padece "narcisismo", una enfermedad vinculada a menudo a un deseo de control al otro.
Mayer rechaza las acusaciones de violación y homicidio por neligencia. Si la justicia reitene ese último delito, Josef Fritzl podría ser condenado a cadena perpetua.
La justicia investiga la responsabilidad del sospechoso en la muerte de un bebé de días luego de su nacimiento en el sótano en 1996 por falta de atención médica. Los cargos por violación y secuestro podría suponer penas de hasta 15 años de cárcel.
Josef Fritz logró adoptar los tres niños nacidos del incesto en los años 90, haciendo creer a las autoridades y a su propia mujer, que Elisabeth los había abandonado en la puerta de la casa.
Terra/AFP
