¿Dónde está Maddie?
En el reportaje, Kate, con los ojos llenos de lágrimas, se imagina a la niña ahora, próxima a cumplir los cinco años, mientras Gerry afirma que el hecho de no saber donde está su hija equivale a "un purgatorio" cotidiano.
Los McCann, que son considerados por la policía portuguesa sospechosos de la desaparición de la niña, contaron también que desde el 3 de mayo de 2007 se "reprochan" no haber interrogado más a la niña, que les dijo que la noche anterior había llorado y que ellos no llegaron a verla.
El padre describe también lo que sintió tras haber sido declarado "sospechoso" por la policía portuguesa. Era como estar "en medio de un filme de horror, una pesadilla", dijo el médico.
Kate acusó a la policía portuguesa de filtrar detalles de la investigación para tratar de difamarlos, e insinuó incluso que la policía trató de ofrecerles un trato si admitían haber matado accidentalmente a su hija y fingido luego un secuestro. "Jamás lo aceptaríamos", dijo.
En el filme se ve a la pareja abriendo montañas de cartas. Kate McCann estima que 1% del correo que reciben es de gente que los insulta y les dice que los odia.
"¿Cómo pudieron usar el dinero que les ha dado gente pobre de buena fe para pagar la hipoteca de vuestra casa? Son unos cerdos ladrones. Su chiquilla está muerta por culpa de su ebria arrogancia", les escribió alguien en una tarjeta navideña.
Gerry McCann cuenta en el reportaje el momento en que comenzó la campaña internacional para buscar a su hija: "Imagina el miedo, miedo por tu hija, miedo por ti mismo, miedo por tu familia, miedo por todo, y esa sensación frenética: lucha, lucha", contó el padre.
Terra/AFP
