Internacional
Por Laura MacInnis
GINEBRA (Reuters) - La escasez global de alimentos y el aumento de sus precios serían más proclives a causar malnutrición que hambruna, al menos en el corto plazo, dijo el miércoles el coordinador de un nuevo grupo de tareas de Naciones Unidas.
John Holmes, quien también trabaja como el principal funcionario de asistencia humanitaria de la ONU, indicó que era demasiado pronto para estimar cuánto dinero adicional se necesitará para enfrentar la crisis causada por el creciente aumento de los precios de los alimentos básicos en los países pobres.
"Las personas, particularmente aquellas con los menores ingresos, comerán menos y peor," dijo Holmes en una conferencia de prensa en Ginebra, desde donde se manejan la mayoría de operaciones asistenciales de emergencia de Naciones Unidas.
"No creo que en el corto plazo estemos hablando de inanición y hambruna," agregó el funcionario.
Protestas, huelgas y motines han surgido en países en desarrollo de todo el mundo ante los drásticos aumentos en los precios del trigo, el arroz, el maíz, los aceites y otros alimentos esenciales, dadas las dificultades de los más pobres para obtenerlos.
"No es posible aún establecer una estadística sobre cuáles serían las necesidades humanitarias inmediatas para el próximo año," dijo Holmes.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció el martes el lanzamiento de un grupo de tareas para asegurar una sólida respuesta internacional coordinada a la crisis de alimentos.
Holmes dijo que el grupo incluiría a jefes de agencias como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Mundial del Comercio, la Organización Mundial de la Salud y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.
GRUPOS VULNERABLES
El nuevo grupo trabajará para delinear estrategias a corto y largo plazo para responder a la escasez en el suministro de alimentos.
Economistas han relacionado este problema a factores como los elevados costos del combustible y los fertilizantes, el uso de cultivos para biocombustibles y la especulación del mercado de materias primas.
Holmes instó a los gobiernos donantes a que aporten dinero extra en respuesta a la crisis que afecta a muchos países, como Perú, Indonesia, Afganistán y Senegal, entre otros, y minó los esfuerzos del Programa Mundial de Alimentos, que brinda comida a millones de personas.
Los niños pequeños, que pueden enfrentar problemas de salud toda la vida por la malnutrición, las mujeres embarazadas y las madres nodrizas se encuentran entre los grupos más vulnerables de los países en desarrollo, donde la crisis ya comenzó a generar también malestar político.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)
Terra/Reuters