Estados Unidos
El Pentágono estudia un cambio significativo en el comando militar en Afganistán para extender el control militar estadounidense al convulsionado sur del país, presumiblemente con más soldados el año próximo.
La resistencia del Talibán se ha intensificado en el sur desde que la OTAN asumió el comando allí a mediados del 2006, y algunos funcionarios en el gobierno de George W. Bush consideran que la lucha contra el Talibán podría fortalecerse si Estados Unidos, cuyo sector de control está limitado al este de Afganistán, se encargara también del sur, parcial o totalmente.
Las discusiones internas sobre la expansión del comando fueron descritas en recientes entrevistas de The Associated Press con altos funcionarios de la defensa que no están autorizados a discutirlas públicamente. Todos opinaron que es improbable que se tome pronto una decisión.
Dar mayor control a Estados Unidos en el sur permitiría enfocar un problema citado por funcionarios estadounidenses: la práctica de los aliados de la OTAN de rotar los comandantes cada nueve meses, y en algunos casos sus unidades de combate cada seis meses. Por contraste, la 101 División Aerotransportada cumple una misión de 15 meses en el este de Afganistán. Para los estadounidenses, los comandos de nueve meses son demasiado breves.
Las misiones de combate de Estados Unidos en Afganistán e Irak se reducirán a 12 meses a partir de agosto.
La idea de cambiar la estructura del comando no ha derivado hasta ahora en una propuesta al secretario de Defensa Robert Gates. Las discusiones internas reflejan preocupación por una falta de continuidad entre las fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y por la idea de que, a la larga, la OTAN podría ser más efectiva enfocándose principalmente en zonas como el norte y el oeste, donde hay menos combates pero mayor necesidad de asistencia.
Cambiar la estructura de comando para dar a un general estadounidense mayor control en el sur podría ser controversial, dado el interés de Washington por mantener una estrecha relación con la OTAN para combatir el terrorismo.
Este organismo tiene la responsabilidad general de la misión en Afganistán y eso no cambiaría si se pusiera a un general norteamericano a cargo del sector sur. Pero daría a los estadounidenses un mayor grado de control.
Zanjar la cuestión del comando no solamente tiene implicaciones para el éxito de la misión general en Afganistán sino también para la disposición de los aliados de la OTAN a acompañar a Estados Unidos en futuras operaciones militares más allá de las fronteras europeas.
Los funcionarios de la defensa dudaron de que se tome una decisión pronto y posiblemente ni siquiera hasta que asuma el nuevo gobierno en Washington en el 2009.
Actualmente hay unos 34.000 soldados estadounidenses en Afganistán, el mayor número que en cualquier momento durante la guerra, que comenzó en octubre del 2001. Incluyen 3.400 infantes de Marina que llegaron este mes como refuerzo para misiones de combate en el sur y para ayudar a entrenar a las fuerzas de seguridad afganas.
Terra/AP