América Latina
LA PAZ (Reuters) - El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró el viernes que no tomará medidas extraordinarias para impedir un referendo de autonomía convocado en el departamento de Santa Cruz, asegurando que para su Gobierno ése será sólo "un día más."
Dos días antes de la consulta cruceña, que emerge como el mayor desafío opositor a su "revolución democrática y cultural," el gobernante indígena convocó de nuevo a todos los sectores del país, incluidos los opositores, a dialogar "para atender las demandas del pueblo" y preservar la unidad nacional.
"El domingo será un día más, como cualquier día, el Gobierno no va a tomar ninguna acción represiva como Estado de Sitio, militarización, absolutamente nada," dijo Morales el viernes en la noche en una entrevista en vivo con la cadena estadounidense de televisión CNN.
"Para nosotros será un día más," insistió, anunciando que durante el fin de semana visitará una mina y un municipio rural en departamentos del occidente.
Morales señaló que en vez de presionar desde el Gobierno confiaba en que "la conciencia de pueblo" sea suficiente para identificar a los intereses detrás del referendo, al que describió como "familias que tratan de perjudicar a un cambio en Bolivia."
Rehusando entrar en detalles, el mandatario boliviano señaló que "no se descarta un fraude" en el referendo, principalmente porque es un acto "anticonstitucional" sin control de autoridades nacionales.
Morales negó que haya buscado influir en el referendo cruceño con la nacionalización de cuatro empresas petroleras y la mayor telefónica del país que dispuso el jueves, asegurando que simplemente quiso dar un "regalo a los trabajadores" con motivo del 1 de Mayo.
Consultado sobre las gestiones que hacía la Organización de Estados Americanos para abrir un diálogo entre su Gobierno y los sectores conservadores que impulsan las autonomías, el mandatario dijo que esperaba que el organismo continental haga más que sólo expresar preocupación.
"La OEA no solamente debería preocuparse sino ocuparse,, buscando soluciones (para) defender la democracia, defender la unidad, defender un luchar por la igualdad de nuestros pueblos," sostuvo.
Al explicar su apertura al diálogo, Morales dijo que sólo lo condicionaba a que tenga resultados en favor de las mayorías y no sólo de "algunas familias que siempre han vivido del Estado," como habitualmente se refiere a los terratenientes que controlan la economía y la política de Santa Cruz, el distrito más rico del país.
"Quiero la unidad del país, justicia mediante el dialogo para atender demandas de sectores sociales, por eso convoco a autoridades, dirigentes cívicos, opositores, que vengan a dialogar para atender las demandas del pueblo boliviano," dijo.
Reiteró su ofrecimiento de poner en la mesa de diálogo y eventualmente someter a referendo dirimidor el proyecto de nueva Constitución "plurinacional" aprobado por una asamblea pro oficialista en diciembre pasado y rechazado vehementemente por la oposición conservadora.
(Carlos Alberto Quiroga; Editado por Ricardo Figueroa)
Terra/Reuters