'Monstruo de Austria'
Entre ellas, el hecho de que las autoridades permitieran la adopción de tres hijos de Elisabeth por los abuelos, sin que las circunstancias insólitas de su aparición delante de la casa despertaran sospechas.
Más aún teniendo en cuenta que Josef Fritzl ya había estado en la cárcel 18 meses por violar a una mujer en 1967 y contaba con otros antecedentes de agresiones sexuales que, aunque habían prescrito, eran del conocimiento de muchas personas en Amstetten, una localidad de 23.000 habitantes situada a 130 kilómetros al oeste de Viena.
Terra/EFE
