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Santiago de Chile, 3 may (EFE)- La justicia chilena negó hoy la libertad a seis oficiales retirados de la Armada procesados por torturas y secuestro, en 1973, de varios presos políticos en el buque escuela Esmeralda, entre ellos el sacerdote británico Miguel Woodward.
La resolución de la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de Valparaíso negó la libertad bajo fianza a los seis oficiales y mantuvo la prisión preventiva para los procesados, con el argumento de que estos son "un peligro para la seguridad de la sociedad".
Los procesados son los almirantes Guillermo Aldoney Hansen, Adolfo Walbaum Weber y Juan McKay, y los capitanes de navío Sergio Barros y Ricardo Riesco Cornejo, este último miembro de la Dirección Nacional de la Inteligencia Nacional (DINA), así como el teniente de Sanidad de la Marina Carlos Costa, todos ellos retirados.
El dictamen deja sin efecto la resolución de primera instancia del juez en funciones en el caso, Luis Alvarado, quien reemplaza temporalmente a la titular Eliana Quezada, y quien había determinado la excarcelación de los seis imputados , previo pago de una fianza de 100.000 pesos (unos 2.000 dólares).
Tras conocerse la decisión del tribunal de alzada, la abogada del programa de derechos humanos del ministerio del Interior, Karina Fernández, informó que la decisión judicial responde a "la gravedad de los antecedentes de la causa".
"Por la gravedad de los hechos, porque constituyen un delito de lesa humanidad y recogiendo los argumentos de las partes que alegamos en contra de la libertad concedida, se les considera actualmente un peligro para la sociedad", precisó la abogada.
Agregó que la investigación está lejos de agotarse, pues "todavía hay muchas etapas que investigar sobre el secuestro de Miguel Woodward, y también sobre las responsabilidades de la cúpula de la Armada en la región".
Fernández anunció que se esperan nuevos procesamientos para las próximas semanas.
En tanto, el vocero de la agrupación "Amigos de Miguel Woodward", Javier Rodríguez, sostuvo que el fallo fue recibido "con mucha alegría".
Al respecto agregó: "Vemos que el proceso va avanzando. Se está abriendo un camino y se va a saber finalmente la verdad".
El proceso y la detención de los oficiales es el primer gran golpe que se da a la Armada en materia de violaciones a los derechos humanos y es un caso importante para la región de Valparaíso, a 120 kilómetros al oeste de Santiago.
La víctima más emblemática de la causa es el sacerdote Woodward, de 42 años, que trabajaba en la agrupación Cristianos por el Socialismo, y quien fue detenido el 16 de septiembre de 1973 por su trabajo social en los barrios pobres de Valparaíso.
Según testimonios de otros prisioneros, Woodward estuvo también detenido en el barco carguero Lebu, desde donde fue trasladado al Hospital Naval por sus malas condiciones de salud tras las torturas, lugar donde se le perdió la pista el 22 de septiembre de ese año.
El caso permaneció sin ser investigado hasta 2002, cuando su hermana, Patricia Woodward, presentó una querella contra los responsables, incluidos oficiales de la Marina que estaban al mando de las tropas que controlaban Valparaíso después del golpe militar.
A raíz de estos hechos, el bergantín Esmeralda fue durante más de dos décadas objeto de manifestaciones de repudio en distintos puertos del mundo durante sus cruceros anuales de instrucción. EFE gn/mw/ap
Terra/EFE