Tragedia
Aunque el sol brillaba en la mañana del domingo, la ex capital no tenía agua ni electricidad.
Un funcionario de la junta eléctrica dijo que era imposible saber cuándo se restablecería el servicio en uno de los países más pobres de Asia.
"Es muy difícil decir cuando podremos reanudar el suministro. Aún tenemos que limpiar el desastre," dijo el funcionario, quien no quiso ser identificado.
Expertos en desastres de Naciones Unidas dijeron que podrían pasar días antes de que se conociera la extensión del daño en un país gobernado desde 1962 por regímenes militares despiadados y reservados.
Refugiados en Naypyidaw, los generales gobernantes evitaron la peor parte de la tormenta.
"Es temprano y tomará algunos días antes de que tengamos un panorama de los daños," dijo a Reuters en Bangkok Therje Skavdal, jefe regional de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH).
Otro funcionario de Naciones Unidas dijo que se había realizado una oferta formal de ayuda, pero que la junta aún debía responder.
Se espera que la cifra de muertos aumente mientras las autoridades lentamente contacten a los pueblos y aldeas en la costa, donde meteorólogos pronosticaron que la tormenta provocaría un aumento de la marea de hasta 11 pies.
Terra/Reuters