Internacional
Por Aung Hla Tun
RANGUN (Reuters) - Al menos 15.000 personas murieron y hasta 30.000 continúan desaparecidas como resultado del violento ciclón que devastó el delta del Irrawaddy en Myanmar, dijeron funcionarios el martes, advirtiendo que la cifra de víctimas podría subir.
El ministro de Relaciones Exteriores, Nyan Win, dijo en la televisión estatal que sólo en la ciudad de Bogalay murieron 10.000 personas al dar el primer recuento detallado del peor ciclón que sacudió Asia desde 1991, cuando 143.000 personas perdieron la vida en Bangladesh.
El ministro de Relaciones Exteriores de Tailandia, Noppadol Pattama, dijo tras una reunión con el embajador de Myanmar en Bangkok que le habían informado que unas 30.000 personas continuaban desaparecidas tras la devastadora tormenta del viernes.
"Las pérdidas han sido mucho más grandes de lo que anticipamos," declaró Noppadol luego de que el embajador Ye Win declinó hablar con periodistas.
El total de personas que perdió su vivienda tras el azote del ciclón Nargis, que sacudió a Myanmar con vientos de 190 kilómetros por hora y lluvias torrenciales, llegaba a varios cientos de miles, dijeron funcionarios de Naciones Unidas, y podrían llegar a millones.
La escala del desastre llevó a que la junta militar de gobierno acepte la ayuda del extranjero, algo a lo que se habían negado cuando se produjo el tsunami en el océano Indico en el 2004.
Bernard Delpuech, un funcionario de ayuda humanitaria de la Unión Europea en Rangún, dijo que la junta había enviado tres barcos cargados de alimentos a la región del delta, un volumen insignificante para un país que cuenta con una población de 53 millones de personas.
Casi la mitad de la población birmana vive en los cinco estados golpeados por el ciclón.
La lista de muertos y desaparecidos ciudad por ciudad anunciados por Nyan Win mostró que hay contabilizadas hasta el momento 14.859 muertes en la región Irrawaddy y 59 en Rangún, la ex capital birmana de 5 millones de habitantes.
En Rangún las personas hacían largas colas para comprar agua embotellada, y aún nose había restablecido el servicio eléctrico cuatro días después del paso del ciclón.
(Escrito por Ed Cropley; editado por Hernán García)
Terra/Reuters