Internacional
Por Lindsay Beck
PEKIN (Reuters) - Funcionarios chinos dijeron el martes que un anticoagulante fabricado en China no era responsable de una serie de muertes relacionadas con el producto y acusaron al laboratorio Baxter International Inc de obstruir la investigación sobre la causa del problema.
Baxter retiró lotes de su fármaco heparina en los que se encontró contaminación con un químico similar pero más barato, que los funcionarios de la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) dijeron que habría causado la muerte de unas 81 personas y reacciones alérgicas en otras.
Pero China asegura que el químico, denominado sulfato de condroitina hipersulfatado, no es el culpable.
"Aparte de Estados Unidos y Alemania, ningún otro de los más de 10 países que usaron productos de heparina con la 'sustancia similar a la heparina' informaron reacciones adversas," señaló en un comunicado la Administración Estatal de Alimentos y Medicamentos de China.
Las reacciones también se produjeron con el uso de algunos lotes de heparina que no contenían el químico, añadió el escrito.
Pero en una una conferencia de prensa el martes, Jin Shaohong, del Instituto Nacional para el Control de los Productos Farmacéuticos y Biológicos de China, no explicó cómo el químico llegó a los lotes de heparina.
La heparina se usa en los pacientes que son sometidos a diálisis renal y a otros procedimientos para prevenir la formación de coágulos. La medicación se fabrica a partir de los intestinos de cerdos, que suelen recolectarse en pequeñas granjas chinas sin regulación.
El retiro de la heparina de Baxter fue el último eslabón de una cadena de problemas relacionados con la calidad de los productos provenientes de China, lo cual puso de relieve las fallas en el control y la corrupción de los reguladores chinos de alimentos y medicamentos.
Asimismo, el problema generó un debate en Estados Unidos sobre cómo controlaban los laboratorios de ese país sus fábricas ubicadas en el exterior.
BAXTER NIEGA ACUSACIONES
El regulador sanitario de China señaló que Baxter no estaba cooperando con las autoridades asiáticas en la investigación sobre el origen del problema.
"Baxter no brindó la cooperación necesaria en el proceso de investigación, lo cual no permite identificar los motivos de las reacciones adversas a la heparina," añadió la entidad china.
Baxter negó esa acusación.
El laboratorio además destruyó algunas muestras del medicamento y registros de producción que China considera clave para descubrir la causa del problema, dijo Jin. "Me sorprendió mucho. Esto es extremadamente lamentable," añadió.
Una portavoz de la compañía manifestó que las cosas no eran así. "Hasta el momento, Baxter ha estado de acuerdo en brindar las muestras a la Administración Estatal de Alimentos y Medicamentos ante sus pedidos," dijo Xing Rongwang, directora asociada de comunicaciones de Baxter en China.
"Hemos estado cooperando con todas las partes involucradas en la situación de la heparina," añadió.
El caso ha generado interrogantes tanto sobre el control que ejercen los laboratorios estadounidenses sobre los productos que fabrican en el exterior como sobre la capacidad de China de monitorear a las compañías farmacéuticas.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)
Terra/Reuters