Internacional
Por Wisam Mohammed y Tim Cocks
BAGDAD (Reuters) - Un acuerdo para poner fin a los enfrentamientos entre las milicias y las fuerzas de seguridad respaldadas por Estados Unidos en el bastión del clérigo chiíta Moqtada al-Sadr en Bagdad era mayormente respetado el domingo, pese a que se registraban algunos combates esporádicos.
El Ejército estadounidense dijo que limitaría las operaciones para ver si los rebeldes obedecían la tregua, pero un portavoz dijo que los soldados dispararían a militantes que traten de lanzar ataques desde Ciudad Sadr.
Tropas estadounidenses mataron a un hombre armado en una confrontación registrada el domingo.
Residentes de Ciudad Sadr afirmaron que el domingo se produjeron pequeños enfrentamientos, un día después de que las facciones políticas chiítas acordaron finalizar semanas de luchas que dejaron cientos de muertos.
El conflicto entre las fuerzas de seguridad y las milicias ha atrapado a los dos millones de personas de Ciudad Sadr en una zona de guerra desde fines de marzo, cuando el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, ordenó una ofensiva contra éstas en Bagdad y en la sureña ciudad petrolera de Basora.
El ambiente en Ciudad Sadr permanecía tenso, las tiendas de las principales calles estaban cerradas, aunque algunas de vías laterales eran reabiertas. Aviones militares estadounidenses sobrevolaban la zona.
"Este acuerdo realmente no cambia nada para nosotros," dijo el teniente coronel Steven Stover, portavoz de las fuerzas estadounidenses en Bagdad. "Si alguien lanza morteros, cohetes o planta un I.E.D (mecanismo explosivo improvisado) vamos a matarlo," explicó.
Los acuerdos para cesar los enfrentamientos entre las milicias leales al clérigo antiestadounidense y las fuerzas de seguridad fracasaron en el pasado. Tampoco está claro el control que tiene Sadr sobre muchos de los milicianos del Ejército Mehdi que afirman ser leales a él en Ciudad Sadr.
Algunos residentes eran escépticos sobre la duración de la tregua acordada por el bloque parlamentario de Sadr y la gobernante alianza chiíta.
Adil al-Itabi dijo que sacó a su familia de Ciudad Sadr para escapar de la violencia.
"No voy a apresurarme en regresar porque no estoy convencido de que la paz sea duradera. El Gobierno y el Ejército Mehdi son tan opuestos que este acuerdo podría fracasar en cualquier momento," precisó.
NO HAY UNA CRISIS HUMANITARIA
El brigadier general estadounidense Mike Milano dijo en una conferencia de prensa que hombres armados lanzaron al menos 1.000 cohetes y morteros desde que se desató el primer combate el 23 de marzo. Muchos tuvieron como blanco el complejo diplomático y gubernamental de la Zona Verde.
Milano rechazó los temores de agencia de ayuda en torno a una crisis humanitaria.
"No observamos una crisis humanitaria. Los mercados alrededor de Ciudad Sadr están abiertos, funcionarios están identificando problemas con el agua y las aguas residuales para repararlos y se está limpiando la basura," precisó.
El Gobierno dijo que el acuerdo permitiría que las fuerzas de seguridad brinden ayuda a los residentes, después de un período de cuatro días para dar tiempo a los militantes a abandonar sus posiciones y retirar las bombas de los caminos.
(Informe adicional por Aseel Kami, Waleed Ibrahim y Aws Qusay;)
Terra/Reuters