América Latina
Por Mónica Machicao
PUERTO VARAS, Chile (Reuters) - Parte del volcán Chaitén es de un magnate estadounidense que se enamoró de los bellos paisajes del sur chileno, dejó atrás su vida de ejecutivo, compró tierras en esta parte del planeta y creó Pumalín, una de las mayores reservas naturales de la región.
Douglas Tompkins, fundador de la marca de ropa Esprit, no ve aún en Pumalín un fuerte impacto por la intensa actividad del Chaitén, que hace más de una semana se activó sorpresivamente, aunque sí aplaude la decisión del Gobierno de evacuar a miles de pobladores de las zonas aledañas al macizo.
El volcán está en el sureste de la reserva, de unas 300.000 hectáreas de extensión y que alberga montañas, profundos fiordos y ríos de aguas cristalinas. Además cuenta con camping y cabañas para turistas aventureros que deben viajar en barco o avión desde Puerto Montt, distante a 120 kilómetros.
"La parte norte del parque y el área que más visitantes tiene están en muy buen estado," dijo Tompkins a Reuters en su casa de Puerto Varas, cerca a Puerto Montt.
Tompkins explicó que el flujo turístico en el santuario durante esta temporada de invierno austral es prácticamente nulo, por lo que recién se verá el impacto que tiene la actividad del volcán a partir de noviembre, cuando empieza la temporada alta para la reserva.
El empresario informó que las cenizas que ha expulsado el volcán han alcanzado sólo la parte sur del parque, al que han protegido los vientos que han direccionado la columna hacia otras zonas, pero minimizó sus efectos.
"La naturaleza se restituye con el paso del tiempo. Las cenizas en el largo plazo tiene efectos positivos porque estimula el suelo y la mineralización," dijo.
Sin embargo, reconoció que costará mucho trabajo y dinero limpiar y restaurar las zonas más afectadas por la actividad del volcán no sólo en el parque, sino en las poblaciones cercanas, pero recomendó mantener una actitud positiva ante la situación.
"Yo creo que el Gobierno hizo un muy buen trabajo en sacar a la gente de ahí," dijo Tompkins, refiriéndose a la evacuacion total del pueblo de Chaitén, el más cercano al volcán y colindante además con Pumalín.
TOMPKINS: PUEDEN CONSTRUIR CAMINO
Más de 6.000 personas fueron evacuadas desde que empezó la actividad del Chaitén. La mayor parte fue trasladada en buques de la Armada chilena hacia otras ciudades, ante el aislamiento de la zona, a la que sólo se puede acceder por mar o aire por su difícil ubicación geográfica y la falta de caminos.
Hay sectores políticos que acusan a Tompkins de no permitir la continuación de la construcción de una carretera considerada clave para conectar a los pueblos más australes de Chile, como Chaitén, con el resto del país.
El proyecto busca construir un tramo de esta carretera a través de Pumalín, pero Tompkins cree que la mejor opción es hacerlo bordeando la costa y utilizando transbordadores para unir el interrumpido territorio de esta parte del sur chileno.
"Vean los mapas. Terminen la ruta por la costa, es lo más barato y fácil," dijo Tompkins.
"No tenemos ningún poder de detener el camino, el Gobierno puede construir lo que quiera. Alguna gente dice en la prensa que nosotros estamos deteniendo el camino, pero esto es completamente falso, absurdo," aseguró.
El trazado de la denominada Carretera Austral, que empezó a construirse en 1976, termina en Villa O'Higgins, a más de 2.075 kilómetros al sur de Santiago, un recorrido total de más de 1.240 kilómetros desde Puerto Montt, donde empieza.
Para Tompkins, quien es además ambientalista, los efectos que tendrá el Chaitén son prácticamente nada comparados con el impacto global de los cambios climáticos provocados por el desarrollo y la industrialización.
"Esos impactos hacen parecer a este pequeño volcán como nada. Los volcanes son realmente un evento menor frente a lo provocado por el proyecto humano," dijo.
(Escrito por Mónica Vargas, editado por Lucila Sigal)
Terra/Reuters