¿Justicia o injusticia?
"Estos documentos y entrevistas con actuales y anteriores funcionarios iluminan una indeseable reorganización gubernamental en respuesta a los ataques del 11 de septiembre", señaló el Post, al confirmar que el gobierno estadunidense impuso a simples trabajadores sospechas de terrorismo.
El reportaje menciona a un africano aspirante a refugiado, quien murió en custodia en San Diego porque al llegar al centro de detenciones en Otay una enfermera borró por error su archivo médico y cuando el sujeto sufrió un paro cardiaco, que le quitó la vida, la misma enfermera había dicho que era sano.
Habla también de un mexicano pobre y padre de familia, Juan Guevara Lozano, de 21 años, a quien las autoridades dejaron morir de aneurisma cerebral al recetarle solamente el medicamento comercial Tylenol.
Igualmente a un salvadoreño quien pereció de cáncer en el pene sin atención apropiada durante meses en California.
También se refirió al caso del mexicano Víctor Alonso Arellano, de 23 años, quien murió sin que le pudieran detectar una meningitis tratada tardíamente con simples antibióticos.
Terra USA/Notimex
