Colombia-Paramilitares-EEUU-Justicia-extradición Análisis
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, extraditó este martes a los principales jefes paramilitares hacia Estados Unidos por narcotráfico, una decisión que, según analistas y opositores, apunta a dejar en la impunidad a los políticos oficialistas acusados de nexos con la ultraderecha.
"Yo creo que se va a ir desmoronando poco a poco el proceso de la 'parapolítica' porque no hay pruebas ni testimonios para llevarlos a sentencia", declaró a la AFP la politóloga Claudia López, al referirse a la treintena de políticos encarcelados por presuntos vínculos con los paramilitares.
Según López, estudiosa del fenómeno paramilitar en el país andino y de su influencia en la política, el envío a Estados Unidos de los desmovilizados jefes paramilitares, "debe tener alegres a los congresistas", encarcelados por sus relaciones con esos grupos armados ilegales.
Para López, la decisión también es el reconocimiento de que "la justicia en Colombia no funciona".
En ese mismo sentido se pronunció Jorge Rojas, director de la privada Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes), quien aseguró que se trata de una "jugada maestra" de Uribe.
"La jugada frente a la comunidad internacional muestra que Uribe está enfrentando a los paramilitares. También es una jugada maestra porque evita que estos paramilitares sigan hablando en Colombia" y denunciando a dirigentes y políticos en el proceso penal que se conoce como la 'parapolítica', anotó Rojas.
El dirigente agregó que, de igual manera, "el presidente queda muy bien ante la comunidad internacional, ante los mismo extraditados, y mejora y reafirma su imagen positiva en el país, en un momento en que estaba muy afectado por el escándalo de la corrupción y la parapolítica".
Entre tanto, el ex candidato presidencial del opositor Partido Liberal, Rafael Pardo, dijo que la extradición de los líderes de las AUC "ratifica el fracaso de la polémica ley de justicia y paz", que concedía amplios beneficios judiciales a los paramilitares que se desmovilizaran, confesaran sus delitos y entregaran bienes para reparar a sus víctimas.
Por su parte, Iván Cepeda, director de una fundación de víctimas, expresó a la AFP que estas decisiones afectan gravemente los derechos de los familiares de los colombianos asesinados por los paramilitares, y se dirige a dejar en la impunidad a los políticos, militares y empresarios que estuvieron detrás de esos crímenes.
"Esta decisión busca impedir que se identifique a los cómplices políticos, militares y económicos, una parte de los cuales están siendo investigados por la Corte Suprema de Justicia", señaló Cepeda.
Hasta el momento, a la llamada investigación de la "parapolítica" han sido vinculados 63 congresistas, de los cuales une treintena están detenidos preventivamente. Entre ellos se encuentra Mario Uribe, primo del presidente.
Los jefes paramilitares extraditados este martes hacia Estados Unidos se habían desmovilizado en desarrollo del proceso de negociación de paz que concluyó en 2006 con la entrega de armas por parte de unos 31.000 combatientes.
Terra/AFP