Investigación
Una vez llagado allí, contó Steinbauer en los interrogatorios, dio una paseo porque su suegro aún no había llegado a casa, y cuando éste finalmente volvió a su hogar, charló con su quinta víctima en la cocina para poco después arremeter contra él con el hacha y acabar con su vida, relató Stecher.
El agresor escribió una cuarta carta, dirigida al hijo de su suegro, regresó a Viena, donde dio otro paseo antes de entregarse a las 3.20 de la madrugada del miércoles a la policía.
Steinbauer dijo haber tapado a sus víctimas con sábanas y toallas "por razones de piedad".
Como motivo del crimen, el hombre reiteró en los interrogatorios su idea de "ahorrarles la deshonra" a sus parientes, que en su opinión les habría causado las pérdidas de él en negocios especulativos en la bolsa, que le costaron unos 300.000 euros.
Además, Steinbauer dijo no haber matado a sus propios hermanos porqué no los consideraba familiares directos y por tener éstos sus propias familias.
En los interrogatorios, el detenido se mostró convencido de "haber hecho lo correcto" y señaló que después de los ataques, se sintió "cansado pero aliviado", aunque no tuvo fuerzas para suicidarse, tal y como tenía previsto, indicó Stecher.
Terra/EFE
