En Mississippi
A partir del próximo 1 de julio, las empresas de Mississippi con al menos 250 empleados deberán verificar en una base de datos del Gobierno federal la elegibilidad de sus trabajadores, de acuerdo con una nueve ley estatal que convierte en "delito grave" el utilizar documentos falsos para obtener trabajo.
En declaraciones transmitidas por la radio pública NPR, un inmigrante que no quiso identificarse -por estar ilegalmente en el país- se quejó de que sí que fueron bienvenidos cuanto acudieron a trabajar tras el paso del huracán "Katrina", que arrasó el estado.
Pero ahora, lamenta, "la policía nos puede detener y encarcelar durante cinco años, sólo por venir a trabajar".
El vicegobernador de Mississippi, Phil Bryant, es uno de los principales promotores de esta ley.
En 2005, Bryant fue uno de los primeros en hablar de los costes de la inmigración ilegal en el estado, que cifró en 25 millones de dólares anuales y sus comentario le han hecho ganarse numerosos detractores.
"Se lo que dice la gente de mí, 'es un xenófobo, es un racista'" pero, añade en una de sus últimas declaraciones, "(xenófobo) me suena a música. No soy ninguna de esas cosas".
Los empresarios se han quejado de que este sistema puede ser complicado y tener errores que perjudiquen incluso a residentes legales y ciudadanos estadounidenses.
Bryant sostiene que es perfectamente aplicable y considera que muchos inmigrantes ilegales dejarán el estado por sí mismos al pensar que pueden enfrentar hasta cinco años de cárcel.
"Lo que esperamos es que hagan lo que llamamos auto-deportaciones", dijo, "esperamos que los (inmigrantes) ilegales que llegan aquí de todas partes del mundo cruzando nuestras fronteras y violando nuestras leyes federales, piensen 'no iremos a Mississippi porque tienen una ley muy estricta'".
De hecho, esto es lo que está empezando a suceder.
Rosalinda Saldati, una mujer que regenta un pequeño supermercado de productos hispanos en Biloxi, aseguró que el impacto se empieza a sentir.
"Mucha gente se está marchando a otros estados, ya que la ley es realmente dura", lamentó.
Terra/EFE
