América Latina
LA HABANA/BUENOS AIRES (Reuters) - Cuba autorizó a la madre de la médica disidente Hilda Molina a viajar a Argentina para reunirse con su familia, dijo el miércoles la neurocirujana, quien ignora si el Gobierno comunista de la isla le otorgará a ella un permiso similar.
El caso de Molina, una científica en el pasado cercana al ex presidente Fidel Castro que cayó en desgracia tras criticar en 1994 el sistema de salud pública de Cuba, provocó hace tres años un conflicto diplomático con Argentina.
"No sé por qué se formó tanto lío. No tiene nada que ver con mi salida," dijo Molina a periodistas en la puerta de su modesto apartamento en La Habana, en cuyas paredes grises descascaradas colgaban imágenes religiosas.
"ãQuiere que le diga la verdad? No me interesa. Yo quiero que vaya mi mamá, que tiene 89 años y está muy malita," añadió.
Molina, de 65 años, dijo que después de dos años de espera las autoridades cubanas le entregaron el pasaporte a su madre, Hilda Morejón Serantes.
La decisión llega en momentos en que el presidente cubano, Raúl Castro, quien sustituyó a su convaleciente hermano Fidel en febrero, comenzó a levantar el "exceso de prohibiciones" en la isla.
Una fuente oficial argentina dijo a Reuters en Cuba que la mujer, que está en silla de ruedas, partiría el sábado hacia Buenos Aires acompañada por la nuera argentina de la médica.
Poco después, el Gobierno argentino divulgó un comunicado donde señaló que el permiso otorgado era fruto de "largas gestiones."
Roberto Quiñones, el hijo de Molina que vive desde 1994 en Buenos Aires, agradeció el gesto a Raúl Castro siguiendo el ejemplo de su madre, quien envió una carta al mandatario en gratitud por el permiso concedido, señaló a medios argentinos.
"Ha habido un cambio de actitud positivo con respecto al viaje de la abuela, al cual yo, como miembro de la familia, estoy autorizado a agradecer públicamente, personalmente a Raúl Castro por este gesto de piedad y de humanidad que ha tenido," dijo Quiñones a Radio Mitre.
Quiñones, también médico, se mostró optimista en relación al caso de su madre: "Hasta hace dos o tres semanas todo estaba igual, pero considero que tal vez las cosas sean por etapas."
Molina, ex directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica de La Habana, ha recibido durante su carrera algunas de las máximas condecoraciones de Cuba, entre ellas distinciones del Ministerio del Interior y la Seguridad del Estado.
Pero en 1994 rompió con Castro al criticar que el centro de neurocirugía que fundó se transformara en un hospital solamente para extranjeros.
Desde entonces está intentando que las autoridades permitan su viaje a Buenos Aires para visitar a su hijo.
La negativa del Gobierno cubano desató en el 2005 un incidente entre Fidel Castro y el entonces presidente argentino Néstor Kirchner.
Y un año después, durante una visita a Argentina, el líder revolucionario debió enfrentar cara a cara a un periodista cubano de una emisora de Miami que le reclamó por el caso de la médica disidente, en el episodio más áspero de su última salida pública de la isla.
(Reporte de Karina Grazina en Buenos Aires y Esteban Israel en La Habana; Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters