EDUCACIÓN
Alicia Pérez Dallas, 23 may (EFE)- Las autoridades educativas de Arkansas exigirán a todos los centros universitarios del estado cobrar las matrículas de estudiantes internacionales a todos los indocumentados.
El Departamento de Educación Superior de Arkansas (ADHA, por sus siglas en inglés) envió una carta a las universidades para que incluyan en sus solicitudes de admisión el número de seguro social de los postulantes y que pregunten además su estatus migratorio.
De acuerdo con Matt DeCample, vocero con la Oficina de la Gobernación de Arkansas, fue el mismo gobernador Mike Beebe quien sugirió el envío de las cartas luego de reunirse con los miembros de su gabinete.
En la carta, firmada por Jim Purcel, director de ADHA, se advierte a los centros educativos seguir las sugerencias para no comprometer los fondos federales que reciben anualmente.
"De acuerdo con la interpretación que el gobernador le está dando a la ley federal, ninguna institución académica puede cobrar matrícula regular a los indocumentados sin ofrecérsela también a los estudiantes estadounidenses que viven en otros estados", comentó DeCample en entrevista telefónica con Efe.
Sin embargo, DeCample subrayó que son las mismas universidades las que deberán decidir si acatan o no las sugerencias "pero que corren el riesgo de enfrentar demandas legales por infringir leyes federales".
El argumento que está utilizando el gobernador es el mismo que usó cuando era fiscal general de Arkansas en 2005. En ese entonces, Beebe aseguró que si las universidades ofrecían matrículas regulares a los estudiantes indocumentados violaban la constitución porque no ofrecía igualdad para sus pares con ciudadanía estadounidense.
En ese entonces, la sugerencia de Bisbbe no prosperó.
Dos de los centros educativos más grandes del estado, la Universidad de Arkansas en Fayeteville y la Universidad Central de Arkansas ofrecen matrícula estatal a los estudiantes indocumentados que hayan culminado su secundaria en las escuelas del área.
Pero las autoridades escolares de la Universidad Central de Arkansas informaron hoy que incluirán en sus solicitudes de admisión lo que el estado sugiere; el número de seguro social y el estatus migratorio del postulante.
De acuerdo con Holly Dickson, abogada de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés), la petición del mandatario estatal y de las autoridades universitarias no tendrían repercusión como ha sucedido en algunos estados.
"En Kansas y California ha habido demandas judiciales que no han prosperado. Los tribunales tienden a darle la razón a los centros educativos que quieren ayudar a los más vulnerables, en esta caso a los estudiantes indocumentados que buscan un mejor provenir", declaró Dickson a Efe.
Sin embargo, para las elecciones del mes de noviembre, los votantes de Arkansas decidirán si el estado debe eliminar las matrículas estatales a los estudiantes indocumentados.
También votarán si se debe prohibir a los indocumentados tener ciertos beneficios sociales, además de impedirles que registren vehículos a su nombre o formar empresas a través del estado.
La Oficina del Censo señala que hay más de 150.000 inmigrantes hispanos en Arkansas, aunque cifras extra oficiales aseguran que rondan por el medio millón.EFE ap/ma
Terra/EFE