América Latina
El ex obispo católico Fernando Lugo, candidato de la coalición opositora Alianza Patriótica para el Cambio (APC), fue proclamado oficialmente el viernes, por la Justicia Electoral, como presidente electo de Paraguay.
El 15 de agosto próximo asumirá el mando constitucional para un periodo de gobierno de cinco años, en reemplazo del presidente Nicanor Duarte, al vencer en los comicios del 20 de abril.
Lugo, de 56 años de edad y suspendido "at divinis" por el Vaticano" por dedicarse a la política, puso fin a 61 años de poder hegemónico del oficialista Partido Colorado.
El movimiento Tekojojá (Gente Unida, en guaraní) de izquierda, agrupación que originalmente impulsó la candidatura del religioso, sólo obtuvo una de las 45 bancas en senadores y un curul de los 80 disponibles en diputados.
Rafael Dendia, presidente del organismo electoral, dijo en conferencia de prensa que el ex clérigo del departamento de San Pedro ganó con más de 766.000 votos.
La ex ministra de Educación Blanca Ovelar del oficialismo recibió más de 573.000 votos; el general retirado Lino César Oviedo de la Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace) más de 411.000 y el empresario financiero Pedro Fadul del partido Patria Querida, más de 44.000 sufragios.
El padrón electoral habilitó a 2,8 millones de votantes de los cuales acudieron a las urnas sólo 1,8 millones representando un 66% de participación.
Carlos María Ljubetic, vocero de la Justicia Electoral, especificó que el Partido Colorado obtuvo 15 puestos en senadores; 14 para el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), principal sostén político de Lugo dentro de la Alianza; Unace con 9 y el resto para partidos minoritarios.
En diputados, los colorados lograron 29 escaños; PLRA con 26; Unace obtuvo 16 y el resto se repartieron agrupaciones minoritarias, incluyendo a algunas regionales.
De las 17 gobernaciones departamentales, 9 fueron conquistadas por los colorados; 7 por el PLRA y uno para una coalición regional.
Lugo ni su vicepresidente Federico Franco asistieron al acto de proclamación.
Terra/AP