ENTRETENIMIENTO
Antonio Martín Guirado Los Ángeles, 27 may (EFE)- Empezó en un grupo de música, fue modelo y ha ido escalando poco a poco hasta hacerse un hueco en Hollywood. Se trata de Fernanda Romero, una joven mexicana de acento dulce que dará mucho que hablar en los próximos meses.
Motivos no faltan. Tiene pendiente el estreno de siete películas en el próximo año y medio, entre las que se cuentan "The Burning Plain", el nuevo trabajo como director de su compatriota Guillermo Arriaga, y "Drag Me to Hell", el retorno al terror del especialista en el género Sam Raimi.
No está nada mal para alguien que nunca pensó en dedicarse a esto de forma profesional. "Mis papás me matan", afirmó la actriz en entrevista con Efe, si hubiese optado por tomar ese camino desde el principio.
"Se dieron las cosas así. Fui cantante en la banda Frizzby, en Ciudad de México, y ahí me di cuenta de lo que es el mundo del entretenimiento, que me fascina: el arte, la pintura, la fotografía y estar delante o detrás de la cámara", dijo Romero.
Así que con 18 años tomó la decisión de mudarse a Los Ángeles para estudiar diseño y protagonizar una campaña publicitaria de jeans, de donde pasó a una agencia de moda y conoció a una directora de casting que le ofreció algunas pruebas.
Entonces desarrolló ese gusto por la experimentación que le llevará a interpretar todo tipo de papeles, desde la comedia al drama pasando por el terror. "Me gusta jugar con mis instintos, con mis sentimientos, es lo que hace un actor todo el tiempo".
"Decidí dedicarme a esto y tomármelo con la seriedad que se merece y estudiar día a día", continuó Romero, cuyo primer papel de relevancia en Hollywood llegó gracias a "The Eye", de estreno en DVD a partir del 3 de junio en EEUU, una experiencia "muy padre" que afrontó "con nervios" pero "segura" de sí misma.
En esa cinta, que versiona un título clásico del horror chino, coincidió con Jessica Alba, "muy humilde, buena gente y profesional", según Romero. "Fue divina, aprendí mucho de ella y lo pasamos muy bien".
Romero interpreta a Anna Christina, la persona que dona sus córneas al personaje invidente de Alba, que comienza a sufrir aparentes alucinaciones tras la operación.
Decidió involucrarse en el filme porque es un género que le gusta -"me gusta jugar con el espectador todo el tiempo"-, como deja patente al recordar el papel que la española Penélope Cruz realizó en "Gothika" (2003).
"Penélope es un ejemplo de que se pueden hacer personajes no marcados por los estereotipos: allí no se la veía como la típica latina encerrada en un reclusorio, sino como una chava más con problemas", manifestó la actriz.
La próxima cinta que podremos ver suya en los cines será, posiblemente, "The Red Canvas", donde comparte escenas con John Savage ("The Deer Hunter") o la cubano-venezolana María Conchita Alonso.
"Es un drama con acción que espero llegue pronto a la gran pantalla", reveló la joven, quien subrayó la sorpresa que le causó conocer a Raimi, alguien con el que siempre quiso trabajar, y a Arriaga, el primer director mexicano con el que coincidió.
"Nunca me imaginé que fueran tan buena gente, fue un gran placer, tuve buena onda con él en el plató", aseguró en alusión a Raimi, realizador encargado de la trilogía sobre "Spider-Man".
"Arriaga es un gran creativo, escribe él mismo sus proyectos y tiene una visión diferente de las cosas", dijo la actriz, que sueña con coincidir algún día en una película junto a Natalie Portman y Johnny Depp, sin perder de vista los proyectos más independientes.
EFE mg/pgp/ma
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