Estados Unidos
"Es trágico que esta gente sobrevivió a un desastre natural y ahora tienen que sufrir un desastre médico que es aun peor", dijo Christopher De Rosa, subdirector del departamento de toxicología de los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos.
"Debido a que estos niños estuvieron expuestos a estas sustancias por tanto tiempo, se les debe hacer seguimiento para evaluar los efectos de esa situación", añadió.
El formaldehído es considerado un posible carcinógeno, pero es imposible detectarlo en la sangre. Sin embargo, una manera de detectarlo es la presencia de problemas respiratorios.
Los niños pequeños son los más vulnerables. Miles de niños que vivieron en esas casas rodantes estarán en la época más activa de sus vidas dentro de 10 ó 15 años, y según los pronósticos será entonces cuando serán diagnosticados con cáncer.
Terra/AP
