EDUCACIÓN
Guadalupe Bellavance San José (California), 27 may (EFE)- Un programa de la Universidad de Stanford acerca a los estudiantes de secundaria de minorías y bajos recursos del centro y norte de California a la ciencia y medicina.
Como Valeria Flores, de 16 años, quien junto a otros 23 jóvenes participará becada por cinco semanas en el Programa Residencial de Verano (SRP) de Stanford Medical Youth Science Program (SMYSP en inglés) y fue seleccionada entre más de 300 aspirantes este año.
"Es una oportunidad que no siempre se presenta en la vida y fue difícil lograrlo", dijo en entrevista con Efe Flores.
"Mi familia y yo estamos contentos porque trabajé mucho en ello", comentó la estudiante de la secundaria Yerba Buena, en San José, quien nació en Estados Unidos pero apenas hace un año regresó de Bolivia con su familia.
Del 22 de junio al 27 de julio, SMYSP dará a los jóvenes la oportunidad de recibir asesoría de forma individual y de mejorar sus habilidades en ciencias, además de entrenamientos en ensayos, investigación de campo y presentación en grupo, al tiempo que los introduce a carreras relacionadas con la medicina, investigación y farmacia, entre otras.
Asimismo, los estudiantes tendrán la oportunidad de observar una cirugía, de estar en contacto directo con proyectos e investigaciones médicas y científicas, de conocer el Hospital de Stanford y VA Medical Hospital, entre otras actividades.
Todo ello bajo la guía y supervisión de diez alumnos de la prestigiosa casa de estudios ubicada en Palo Alto, los mismos que sirven de mentores a los jóvenes.
Los gastos de libros, dormitorio y colegiatura -entre otros- de los 24 jóvenes participantes son costeados en su totalidad por SMYSP.
El programa busca "exponerlos en los campos de la ciencia y medicina y al estilo de vida universitario para que se interesen en ir a la universidad", explicó Judith Ned, directora ejecutiva de SMYSP.
Cada año reciben entre 250 y 320 cartas de estudiantes solicitando participar en el programa y aunque la directora los considera a todos "competitivos" y con los requisitos necesarios, toman en cuenta la experiencia del estudiante, su interés en la ciencia y lo que le gustaría ser en el futuro.
Una vez que tienen una muestra de 100 estudiantes, los entrevistan telefónicamente para seleccionar a 45 que a su vez serán entrevistados personalmente y de los cuales saldrán los 24 afortunados.
Una de las razones por la que sólo seleccionan 24 jóvenes es no sólo por los recursos con los que disponen, sino "porque creamos un sentido de comunidad entre los estudiantes", enfatizó Ned.
"Los estudiantes trabajan en grupos grandes y pequeños e individualmente, también", agregó.
Otra ventaja que obtienen los participantes es tener mentores a largo plazo, aún después de haber finalizado el programa.
Sin embargo, el crecimiento que experimenta cada joven es tan gratificante y positivo que al final del programa, "algunos jóvenes no quieren regresar a casa", dijo Ned con satisfacción.
Cada participante recibe hasta un crédito de 10 unidades de ciencias, las cuales son determinadas por cada escuela.
Desde sus inicios en 1988 y hasta el año pasado, en SMYSP han participado 452 estudiantes de secundaria de los cuales 33,6 por ciento han sido latinos, 22,6 por ciento afroamericanos y 6.8 caucásicos.
De ellos, el 99 por ciento ha sido admitido en una universidad y el 82 por ciento ha completado estudios universitarios de cuatro años. El 58 por ciento en carreras en el campo de las ciencias físicas y biológicas.
Para mayor información sobre el Programa Residencial de Verano de Stanford Medical Youth Science Program visite en Internet http://smysp.stanford.edu.EFE gb/ma
Terra/EFE