Estados Unidos
La ciudad de Filadelfia ha lanzado un programa para alentar a las empresas a que contraten a ex convictos, en medio de un renovado interés a nivel nacional en lidiar con el elevado índice de reincidencia, crecientes tasas delictivas y el incremento de la población en penales.
En promedio, en los dos últimos dos años se cometió un asesinato diario en Filadelfia y la municipalidad enfrenta una demanda para que reduzca la población de sus penitenciarías.
Así, en su 100mo día en el cargo el mes pasado, el alcalde Michael Nutter anunció un programa, encabezado por un ex delincuente, que otorga 10.000 dólares en exenciones fiscales a empresas que contraten a ex prisioneros y les proporcionen apoyo para entrenamiento profesional.
"Este es uno de los mejores programas de prevención de delitos que vamos a tener", dijo.
Las iniciativas para ayudar a ex prisioneros a reintegrarse a la sociedad se han vuelto una nueva prioridad en todo el país, a medida que nuevos estudios y datos arrojan luz sobre impresionantes tasas de reincidencia y reencarcelamiento.
Por primera vez en la historia estadounidense, más de uno de cada 100 adultos está en la cárcel, dijo un estudio dado a conocer en febrero. Datos federales muestran que unas 700.000 personas son excarceladas cada año.
Michael Thompson, director del Centro de Justicia del Consejo de Gobernadores Estatales, dijo que el nivel de interés en encontrar formas de impedir que los ex prisioneros reincidan no tiene precedentes. "Es realmente extraordinario", señaló.
Filadelfia, Baltimore, Chicago y San Francisco están entre las ciudades con agencias dedicadas a la atención de ex convictos, mientras que estados como Oregon y Oklahoma establecieron consejos el año pasado para estudiar políticas de reingreso a la sociedad.
En abril, el presidente George W. Bush firmó la "Ley de Segunda Oportunidad", que autoriza más de 330 millones de dólares en dos años para ayudar a agencias gubernamentales y grupos sin fines de lucro a combatir la reincidencia delictiva.
Terra/AP