Estados Unidos
Estados Unidos está eludiendo su deber de proporcionar al mundo un liderazgo moral, y China está permitiendo que sus intereses comerciales imperen sobre las preocupaciones en torno a los derechos humanos en Mianmar y Sudán, indicó el miércoles Amnistía Internacional.
El informe anual de AI sobre el estado de los derechos humanos en el mundo acusó a Estados Unidos de no proporcionar una guía moral a sus socios internacionales, una queja que el grupo con sede en Londres sostiene hace mucho tiempo contra la superpotencia norteamericana.
AI criticó a Estados Unidos por apoyar al presidente paquistaní Pervez Musharraf cuando impuso un estado de emergencia, restringió a la prensa y despidió a jueces.
"Como el Estado más poderoso del mundo, Estados Unidos establece el estándar global de comportamiento gubernamental", indicó el informe, quejándose de que Washington "se ha distinguido en años recientes por su desafío al derecho internacional".
Como en el pasado, fue criticado el centro de detención de Estados Unidos en Bahía de Guantánamo, Cuba. Irene Khan, secretaria general de AI, exhortó al nuevo presidente estadounidense _que será elegido en noviembre_ a que anuncie el cierre de Guantánamo el 10 de diciembre del 2008, en el 60mo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El Departamento de Estado no realizó de inmediato comentarios sobre el informe, pero señaló que Estados Unidos actúa en forma justificada al detener a combatientes enemigos en Guantánamo para evitar que regresen al campo de batalla.
El Departamento de Estado ha dicho con anterioridad que Amnistía Internacional utiliza a Estados Unidos como "un conveniente costal de boxeo ideológico".
China, una potencia emergente, también recibió algunos golpes de AI.
El informe dijo que Beijing ha continuado enviando armas a Sudán en desafío a un embargo de armas de la ONU, y tiene negocios con gobiernos represivos como los de Mianmar y Zimbabue.
AI señaló que China continúa censurando la prensa y sigue acosando a los activistas por la defensa de los derechos humanos.
Pero AI agregó que detectó un cambio en la posición de China: en el 2007, el país persuadió al gobierno sudanés de permitir el ingreso de fuerzas de paz de la ONU a la región de Darfur, y presionó a Mianmar para que aceptara la visita de un enviado especial de las Naciones Unidas.
Khan dijo a la AP que era mucho más fácil romper los atolladeros en materia de derechos humanos cuando Occidente y China trabajan juntos.
"China tiene influencia con ciertos gobiernos", señaló Khan antes de la presentación del reporte, pero agregó que necesita utilizar esa influencia responsablemente.
"China es claramente una potencia mundial. ... Con ello viene una responsabilidad global por los derechos humanos", agregó. "Necesita reconocer que el crecimiento económico no es suficiente".
Terra/AP