Informe 2008
Amnistía Internacional (AI) llamó el miércoles a los gobiernos del mundo a rechazar las políticas "miopes" que han vuelto el mundo "un lugar más peligroso y dividido" y a pedir disculpas por "60 años de fracaso en derechos humanos".
El informe 2008 de AI subraya que, 60 años después de la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos por las Naciones Unidas, subsiste un abismo entre las promesas contenidas en ese documento y la realidad.
"Al menos en 81 países todavía se infligen torturas o malos tratos a las personas, al menos en 54 se las somete a juicio sin las garantías debidas, y en al menos 77 no se les permite hablar con libertad", denunció la organización defensora de los derechos humanos, con sede en Londres.
"La injusticia, la desigualdad y la impunidad son hoy las marcas distintivas de nuestro mundo", resumió la responsable de AI, Irene Khan, en una rueda de prensa en Londres, en la que señaló algunos avances en el combate por el respeto de los derechos humanos, entre ellos el creciente protagonismo de la sociedad civil.
El documento de AI ofrece un triste panorama de la situación de los derechos humanos en el mundo, reportando casos de torturas, desapariciones, muertes, represión, censura, ejecuciones y abusos en decenas de países, desde Colombia a Irak, pasando por China, Rusia y el Cuerno de Africa.
AI denunció en particular la falta de compromiso de los gobiernos, y en particular de las grandes potencias, con el respeto e implementación de la Declaración de los Derechos Humanos.
"El año 2007 se ha caracterizado por la impotencia de los gobiernos occidentales y la ambigüedad o renuencia de las potencias emergentes a atajar algunas de las peores crisis mundiales de derechos humanos, ya fueran arraigados conflictos o crecientes desigualdades que están dejando relegadas a tantos millones de personas", reprochó AI.
Terra/AFP
