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Los conservadores de Macedonia reivindicaron una amplia victoria en las legislativas del domingo, marcadas por unas violencias que pusieron en duda la madurez política de un país que desea entablar negociaciones de adhesión a la Unión Europea (UE).
El primer ministro Nikola Gruevski, reivindicó la victoria de su partido de centro derecha VMRO-DPMNE en las legislativas, marcadas por actos de violencia que dejaron un muerto y nueve heridos en zonas de población albanesa.
"Tras el recuento del 80% de las papeletas, puedo anunciarles que el VMRO-DPMNE logró 440.000 votos contra 215.000 obtenidos por el Partido Socialista del SDSM", declaró Gruevski a la prensa.
"Si esta tendencia continúa, lograremos más de 60 escaños en el Parlamento", que tiene 120 bancas, añadió el primer ministro al anunciar unos resultados aún no oficiales, recogidos por militares de su partido.
La Comisión Electoral confirmó, por su lado, la amplia ventaja del partido de Gruevski, tras el cómputo de 82,63% de los votos.
Radmila Sekerinska, la lidereza del partido socialista SDSM, felicitó al VMRO-DPMNE por los resultados, reconociendo implicitamente la victoria del partido de Gruevski.
"El VMRO-DPMNE tiene ahora una enorme responsabilidad con respecto al futuro de Macedonia", declaró.
Pero el escrutinio no permitió a Macedonia pasar la prueba de madurez política que la UE esperaba.
Por el contrario, se vio marcado por unas violencias de corte étnico en las que una persona murió y otras dos resultaron heridas en Aracinovo, una aldea al norte de Skopje de población albanesa, señaló la policía al precisar haber realizado nueve arrestos.
Otros violentos incidentes estallaron también en un barrio albanés de Skopje, donde resultaron heridas siete personas.
Las votaciones en Aracinovo fueron interrumpidas, así como en unas 20 oficinas de voto de otras partes de Macedonia, indicó a la AFP Zoran Tanevski, responsable de la Comisión Electoral.
La Unión Europea (UE), que seguía muy atentamente estos comicios, condenó duramente los incidentes y el jefe de su diplomacia, Javier Solana, demandó que se vuelva a votar en aquellas oficinas electores afectadas por las violencias.
Desde Bruselas, la Comisión Europea se declaró "muy preocupada" por "el uso de la violencia durante las elecciones" e hizo un llamamiento "a la calma y la contención".
Bruselas debe decidir en los próximos meses si comenzar o no negociaciones para la adhesión de Macedonia a la UE y previno al gobierno de Skopje que la celebración de elecciones justas es "un criterio esencial para pertenecer a la UE".
Macedonia es candidata a la adhesión a la UE desde 2005.
La campaña electoral ya se vio salpicada de incidentes violentos, sobre todo en el oeste del país, donde los albaneses -que representan un 25% de los cerca de dos millones de habitantes de Macedonia- son mayoritarios.
En 2001, una rebelión albanesa puso a este país al borde de la guerra civil. Se evitó gracias a los acuerdos de Ohrid firmados ese mismo año con el impulso de la comunidad internacional.
Aproximadamente 1,7 millones de electores estaban convocados el domingo para elegir a 120 diputados entre 1.540 candidatos. Las oficinas de votación cerraron a las 19H00 (17H00 GMT).
Los comicios fueron supervisados por 464 observadores internacionales y 5.811 locales.
El índice de participación se situó en un 45,9% a las 17H00 (15H00 GMT).
Gruevski convocó estas legislativas anticipadas después del fracasado intento de Macedonia por entrar en la OTAN. El veto lo puso Grecia por el diferendo entre ambos países sobre el nombre de la ex república yugoslava, que Atenas considera como perteneciente a su patrimonio histórico.
Su partido espera lograr la mayoría absoluta para aplicar las reformas solicitadas por Bruselas antes de las negociaciones de adhesión a la UE.
También espera reducir la influencia del Partido Democrático Albanés (DPA), socio del VMRO-DPMNE en la anterior coalición gubernamental.
Terra/AFP