A 19 años de masacre
El oficial chino de más alto rango encarcelado por solidarizar con las protestas de la Plaza de Tiananmen en 1989 instó a los líderes del país a ser más abiertos y aclarar por qué fue sofocado el movimiento prodemocracia.
Pekín, (Reuters).- Las manifestaciones que atrajeron a más de un millón de personas acabaron con una ofensiva militar el 4 de junio de aquel año. La masacre, un recuerdo descolorido -- o ni siquiera eso -- para los jóvenes chinos, es aún tabú en los medios locales.
Pero Bao Tong, ex máximo ayudante del jefe del partido Zhao Ziyang, argumentó que China ha sido alabada por su transparencia en la gestión tras el devastador terremoto del 12 de mayo y debería revelar las grietas en la gestión que condujeron a la masacre.
"Mediante este terremoto (...) han probado los beneficios de la apertura y deberían saber que la apertura es mejor que estar cerrado," dijo Bao a Reuters en una entrevista en su casa de Pekín.
"El 4 de junio de hace 19 años fue un desastre hecho por el hombre pero, como los desastres naturales, debería darse a conocer a la gente del país entero y del mundo entero," declaró Bao, que fue encarcelado durante siete años y sigue siendo un crítico abierto del Gobierno.
La plaza aparecía el miércoles repleta de turistas, policías uniformados y vestidos de civil y sin señales de protestas.
"¿Ustedes piensan que hoy todavía es un día delicado? Eso fue hace mucho tiempo. Era un período de caos que el Gobierno manejó bien," dijo a Reuters una mujer que vendía recuerdos en la plaza.
Terra/Reuters
