Estados Unidos
Dos jefes paramilitares colombianos se declararon el miércoles inocentes de acusaciones de narcotráfico en un tribunal federal de Miami.
En una audiencia de menos de cinco minutos, Ramiro Vanoy Murillo, de 60 años, y Francisco Javier Zuluaga Lindo, de 38, presentaron sus alegatos de inocencia ante el juez Barry Garber.
Ambos son parte de un grupo de 14 jefes paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia extraditados en mayo a Estados Unidos, y figuran como acusados en un caso judicial que data de 1999, por su presunto papel en un operativo de contrabando de cocaína.
En ese proceso judicial, que continúa abierto, ya han sido condenadas la mayoría de las 33 personas que enfrentaban cargos.
Vanoy Murillo y Zuluaga Lindo, que se veían relajados y sonrientes con chaquetas y pantalones marrones de presos, enfrentan acusaciones de conspiración para distribuir e importar cocaína a Estados Unidos, y de conspiración para lavar dinero.
Durante la audiencia, Dennis Urbano se presentó como abogado defensor de los dos colombianos y dijo que se declaraban inocentes.
El juez, que identificó a Zuluaga Lindo como Javier Lindo, le preguntó al letrado si había recibido una copia de la acusación judicial, y Urbano le respondió que sí y que la estaba revisando.
El comienzo del juicio ha sido fijado para el 24 de junio.
Urbano, sin embargo, ya ha solicitado por escrito a las autoridades judiciales que prorroguen la fecha, alegando el escaso tiempo que ha tenido para preparar la defensa y a un viaje a Italia que realizará entre el 5 y el 18 de junio y que había programado hace un año, cuando aún no se había convertido en abogado de los paramilitares.
El juez Michael Moore _que lleva el caso que comenzó en 1999_ deberá resolver si acepta o no el pedido de Urbano.
Los 14 paramilitares colombianos extraditados podrían ser condenados hasta 30 años de prisión. Además de la Florida, enfrentan también acusaciones en Nueva York, Washington y Texas.
Fueron extraditados a pedido de Estados Unidos para juzgarlos en casos de narcotráfico e importación de cocaína. Ambos países han acordado que debido a la debilidad del sistema judicial colombiano, los casos relevantes como este sean juzgados en Estados Unidos, donde los tribunales son considerados más fuertes e incorrompibles.
Como parte del acuerdo de extradición, Estados Unidos se comprometió a no condenarlos a prisión perpetua.
En Colombia, los paramilitares estaban encarcelados y prestaban testimonios sobre violaciones a los derechos humanos.
Terra/AP