La familia Kennedy
El entonces presidente estadounidense, el demócrata Lyndon Johnson (1963-1969), declaró el 9 de junio día de luto oficial en respuesta al pesar de la nación por su muerte.
Kennedy se había mostrado profundamente en contra de la Guerra en Vietnam y dudaba si debía enfrentarse al presidente Johnson. Su hermano Ted, actual patriarca del "clan" político más famoso del país, lo desaconsejó, no así la esposa de Kennedy, Ethel.
Así lo relata el escritor Thurston Clarke en el libro "The Last Campaign: Robert F. Kennedy and 82 Days That Inspired America", sobre la campaña presidencial que protagonizó RFK justo antes de ser asesinado.
"Duermo bien por primera vez en meses", afirmó Kennedy después de haber tomado la decisión de presentarse como candidato. "No sé qué va a pasar, pero al menos estoy en paz conmigo mismo".
La sospecha de que su asesinato fuera una conspiración en la que estuvo envuelta la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) o que incluso existiera un segundo pistolero involucrado sobrevoló durante años, hasta que la investigación sobre el asesinato se cerró oficialmente en 1969, durante el mandato del republicano Richard Nixon.
Sin embargo, el temor a que el éxito de Kennedy tuviera el mismo fin que el de su hermano era público y notorio, hasta tal punto de que los periodistas que seguían de cerca la campaña del demócrata aseguraban que éste estaba "dispuesto a llegar hasta el final, aunque no llegará".
"La razón es que alguien le va a disparar. Yo lo sé y tú lo sabes. Tan seguro como que estamos ahora sentados aquí. Alguien está ahí fuera esperándole... y, por favor, Dios, creo que no tendremos un país después de ello", dijo John Lindsay, de Newsweek, según recoge la obra de Clarke.
Lo supiera o no el propio Kennedy, ya era tarde para hacerle cambiar de opinión. Iba directo a hacer historia, pero la maldición de su familia volvió a cruzarse en el camino.
Terra/EFE
